viernes, enero 25, 2008

Arte y enigmas

Anoche cenaba con alguien muy cercano a mí. Alguien que me contaba algunos problemas, algunas cosas del día a día. Hablábamos de las relaciones entre la gente. Del por qué de las cosas; de las actitudes, de los conportamientos, de las alegrías, de los enfados.
La conclusión fue que resulta muy difícil vivir con tantas complicaciones. Pensando tanto en qué pasará si hago esto o digo aquello, en si ofendes a alguien involuntariamente diciendo esto o lo otro...

Y si vives intentando pensar en todo eso, te pueden tachar de frío y calculador (una vez así lo hicieron conmigo). Maquiavélico, en términos de la época de los Borgia, nuestros antaño vecinos de Gandía.

Hoy se ha dado un paso más en la conjura en la que me veo envuelto en esta empresa donde estoy. Donde la gente habla con sonrisas de Joker, mata en las esquinas oscuras de los pasillos y juega este ajedrez particular.
Y en este paso, de repente, alguno de los que me rodean, se lleva, indirectamente, una puñalada.
Lo triste es que no puedo evitarlo. No puedo hacer nada porque las cosas se den de otra forma. Y encima, por mi propio interés, debo callar hasta que se haga público.
No es agradable.

Entre tanto recuerdo mi adolescencia, cuando me enganchaba a los juegos de rol y estrategia, dirijiendo ejércitos, luchas, personajes, tácticas, etc...Y recuerdo un personaje. Su nombre Thrawn. El adivinaba los puntos débiles de sus rivales estudiando sus obras de arte, las de su cultura...

Y me dejo llevar. Me dejo llevar en esta tarde de viernes. Depeche trae tranquilidad a mi cabeza, mis ojos se cierran e imagino el cielo que comienza a oscurecerse volviendose luminoso y claro en una carretera cerca del mar, muy lejos de aquí.

viernes, enero 18, 2008

De nuevo un avión

Anoche fue la despedida.
Una cena informal en la que estuvieron casi todos y que aprovechamos para despedir a nuestra querida marquesa.
No se va a un sitio demasiado lejano (Chicago, en estos tiempos, no está del todo lejos). Algunos probablemente la iremos a visitar. Y, además, su estancia será corta: 6 meses. O muy larga. Quien sabe; pues estos desplazamientos suelen traer consigo experiencias intensas, novedades, cambios que hacen que el tiempo vuele.
El tiempo siempre vuela.
Ayer el sitio no acompañó pues la mesa estuvo muy mal dispuesta por los camaremos. Pero lo pasamos bien. Yo, al menos, de forma especial.
Y es que estuvieron casi todos. Algo que últimamente resulta difícil en este entorno. Y por momentos se volvió a vivir la picaresca, las conversaciones disputadas, las risas y los juegos de palabras aunque solo haya sido en reflejos fugaces.
Reflejos de todo lo que fue.

Siempre me he preguntado como se sentirá un anfibio cuando cambia la piel y muta a una nueva forma. Yo a veces he creído sentirme así.
Es una sensación extraña. Por la emoción del cambio, de lo nuevo que vendrá. Pero también por el miedo al riesgo que acelera el pulso y genera adrenalina. Porque se que un día la mutación será muerte. Y perderá su encanto.

Así pues, deseando estoy que llegue ese primer mail de miles y miles de frases contando las venturas y desventuras de ese viaje, ese primer día, esas experiencias que de forma natural pasan.

Entre tanto, de nuevo tomaré un avión. Un nuevo viaje fugaz y laboral en el que fijarme en la gente. Eso es lo que quería decir en el último post que creo que no se entendió.
Emprender un viaje es siempre una aventura. Cuando la aventura tienta, se vuelve emoción y uno vive. Es eso, la emoción, simplemente. Sin embargo, cuando el viaje no tienta, es laboral, por ejemplo, se convierte en un observatorio; de gentes, de personas, de emociones ajenas. De anécdotas, situaciones, juegos y miradas.
En el úlitmo post comparaba dos viajes. Uno lleno de emociones, cuando era joven, sin casi un duro, en un panda rojo, y uno vacio totalmente de ellas, laboral, de trabajo, fugaz de un día, mucho más lejano no obstante.
Y sin embargo, ambos, unidos por eso, por una canción, la de la flaca, por un beso, que de alguna manera unió emocionalmente a ambos.

Marquesa, así pues, mucha suerte en tu viaje. Disfrutalo y aprovechalo. La vida es así. Hay que disfrutar los momentos.

lunes, enero 14, 2008

Por un beso

1997. Verano. Un coche a punto de partir. Destino, un sueño.
2008. Invierno. Un avión a punto de despegar. Destino, un sueño.

Unos chavales terminan su curso en la universidad. La carrera torna casi a su fin. Se vislumbra el final. Juegos de adolescentes camino de una noche de observación, observación de las estrellas, curso de astronomia, magia del cálido verano que ameniza Jarabe de Palo.
Un panda rojo que esconde los secretos de la oscuridad.
Un beso profundo del destino, en los labios, directo al alma.

Ejecutivos de tres al cuarto empiezan su viaje, terminan su viaje; un avión les lleva y les trae por Europa. Paris. Posiciones de responsabilidad se descubren entregadas no a la responsabilidad y la validez sino a la lujuria y el placer. Eso colocó a cierta directora.
Un futuro que se forja sin saberlo en un despegue al amanecer. Un beso profundo del destino, en los labios, directo al corazón.


Un camino que una vez comenzó con el beso de una flaca habanera que se vuelve a encontrar consigo mismo en un avión al son de la misma canción que suena para que nadie la escuche.

Feliz enero.

domingo, enero 06, 2008

Tradiciones

Terminan los reyes; un año más.
Un día festivo que se nos escapará mañana.
Y tiempo para nuevas resoluciones en la nueva vida, ¿nueva? que empieza en 24 horas, después, eso si, de una sesión de compras y rebajas.
No es bueno tener demasiadas vacaciones en Navidad. Supongo que se tiene demasiado tiempo para pensar.
Mirar adelante me da vertigo. Algo curioso para alguien como yo, que disfruta del riesgo de caminar al borde del precipicio.
Supongo que a mediodía, con la luz del sol, el buen tiempo y el estómago lleno, caminar pr el borde del abismo tiene cierto morbo; al atardecer, cayendo la noche, el frío amenazando, casi en la oscuridad y tras varios traspiés, las cosas ya no son lo mismo.
No obstante no me rindo a mi mismo. Y sigo caminando al borde. Porque juego con una ventaja. Sé que mañana volverá a salir el sol. Y entonces volveré a disfrutar de la emoción.

Así pues, sin apenas new year resolutions, adelante, a seguir: nuevas orientaciones profesionales, nuevas resoluciones personales, nuevos temas, nuevas esperazas, nuevos sueños, nuevas risas y emociones y un año más.

Y, ¡que diablos! que el roscón está muy bueno.

Bloggeros, disfrutad de los regalos y ánimo y al toro que en un santiamén tendremos aquí el solecito primaveral. Cuando lo sintamos en las mejillas, habrá llegado el momento esperado.
EnjoY!

Por cierto, feliz año de la graduación!

PS: para los que no lo sepan, entre ciertos amigos solemos nombrar a principios de año al año entrante en virtud de las expectativas que tenemos para él. Este año, se ha bautizado como el año de la graduación. Espero que haya muchos graduados. Figurados, claro. Pero en mi caso, mucho me temo que ya llego tarde para ponerme a estudiar.

jueves, enero 03, 2008

Grapes????

FELIZ AÑO NUEVO!!!!!
Feliz año a todos, que os tengo muy abandonados...
Para los que no lo sepáis, tengo familia en Irlanda, más concretamente en Belfast. Una historia larga...Prima lejana nacida en La Habana y que vive en Venezuela conoce a chico Irlandés que por azares de la vida pasa por allí, se enamoran, y tras un tiempo, ella se lía la manta a la cabeza, deja su trabajo, vende su casa y se va a vivir a Belfast donde lleva ya 3 años.
Cosas de la vida, hacen que este año nos hayamos juntado allí la familia. Y acabo de llegar. No había escrito nada, no...pero por eso, ahora mismo estoy aquí cumpliendo con mi obligación.

Irlanda, me despierta una sensación extraña. Estar allí, en las verdes planicies, es como escuchar una canción celta a la gaita. Supongo que van unidos.
Lo cierto es que son muchas las sensaciones de cuatro días conociendo gente, viendo a familiares lejanos, etc, etc
Pero me voy a quedar con una anécdota realmente curiosa... y con una idea de esas que me pasan a veces por la cabeza que no tienen mucho sentido...
La anécdota, imaginaros...
Media familia de origen latino o español, la mitad no hablan inglés. La otra mitad nativos que no hablan español...y a las 12:00...intentando explicar por qué tomamos 12 uvas.
Lo más gracioso, el suegro...que no entiende como vamos a poder brindar a las 12 si estamos tomando las 12 uvas.
Uultimo minuto y todos preparados para las uvas...
El pobre hombre super preocupado porque ¡si todos tomábamos uvas, nadie abriría el cava!
Y habría que brindar a tiempo!
Toda una experiencia que terminó con el suegro ejando las uvas a un lado para llenar las covas y que estuvieran listas para brindar.
No sé por qué, pero me hizo mucha gracia el choque de culturas.
Y me quedé con el detalle.
Con este y con una paranoia de las mías...la de fijarme mientras salen las maletas de la cinta transportadora...que la mayoría de las maletas osn iguales. Grises...azules marino...o rojas. Entre ellas, una discordante, una con lunares rojos y amarillos que por alguna extraña razón pensé que podría ser de Fammi!

Enjoy 2008, amigos. nos vemos aquí un año más.

miércoles, diciembre 19, 2007

Ni Hao ma

Un poco de pingying nunca viene mal a la hora de entender el chino.
Para los neófitos, pingying es el nombre de la occidentalización de la lengua china. Esto es, en lugar de símbolos que no entenderíamos, escribimos el sonido más o menos con letras (como el titular, que por cierto, quiere decir, ¿cómo estás?)

Tuve la suerte de volver a cruzar mi camino con la cultura oriental, en esta ocasión de la mano del profesor Chen. Es difícil entender la vida de estas personas, entradas ya en años, de infancia complicada en la China de Mao que tuvieron la oportunidad de estudiar en algún país occidental y que en esta etapa de la vida se ganan la vida explicando las similitudes y diferencias de ambas culturas a ávidos empresarios que buscan el éxito de sus negocios en una cultura totalmente distinta.

Pero no quiero hablar de la lección ilustrada a la que asistí, ni de mi conversación posterior con él y algunos de los asistentes. Hablaré de ese momento en medio de la exposición en que las caras se pierden.
En que el contenido se hace largo y la concentración se disipa. Trajes de chaqueta y corbata, camisas, abrigos, ordenadores portátiles y cuadernos de apuntes; preguntas, arrogantes incluso. Ojos que juzgan sin darse cuenta, que evaluan, que analizan.
Entonces me di cuenta de que lo que se estaba contando era especialmente relevante. Que las palabras eran vitales para entender la realidad pero que, sin embargo, apenas nadie era capaz de cogerlas, de entender su verdadero significado. Me recordó la imagen de mis primeras clases en la universidad en China hace ya tres años y me di cuenta que todas las veces que después alguien me ha hablado de como hacer negocios allí, de como entender al cultura, las mismas palabras que yo he contado después...todo ello había estado cegado por el día a día del occidental, la visión de aquí, una visión local, diferida, tergiversada, probablemente la misma que tengo pero que ahora puedo asumir con cierta humildad del que aprende y que espero no olvidar.

Me resultó especialmente curiosa esta situación puesto que no es la primera vez en mi vida que aún diciendome las cosas clara y directamente, no soy capaz de entender el mensaje, o mejor, de interiorizarlo. Supongo que a base de golpes se aprende. Pero muchas veces es triste ver como el entorno que nos arropa nos ciega a la hora de ver la realidad de las cosas, si puedo extrapolar la lección a aspectos más profundos de mi vida.

Son tiempos de Navidad, de cambios, muchos, personales y momentos en que como hacía mucho tiempo no me sentía tan aislado en medio de la multitud. Quien lo diría, la voz de la proactividad positiva contando esto.
Pero bueno, no hay que preocuparse. Es simplemente una cuestión de tiempo. De vez en cuando, nos damos cuenta de que somos de carne y hueso.
Por cierto, ya tengo 33 años. Cosas de la vida. Peor sería no tenerlos.

Enjoy!

martes, diciembre 11, 2007

Personajes

Pam y Bet se conocen hace mucho tiempo si bien son bastante jóvenes, aún por debajo de os 25. A pesar de no hablar una palabra de español, suelen pasar algunas vacaciones en España; este pasado fin de semana, se las podía encontrar en Marbella.

Ken podría ser el novio de Barbie. La realidad es mucho menos frívola. Durante muchos años, ha regentado una pequeña taberna inglesa en un pueblo de la costa malagueña. The tavern, pues así se llama, guarda inmemoriables recuerdos que también guardaría si solo llevara abierta un mes con ese estilo personal que solo los ingleses saben dar a sus locales.
La cerveza es buena en The Tavern si bien es necesario pedir en inglés para hacerse entender correctamente...

...algo que no siempre resulta fácil, especialmente cuando Pam y Bet aplican pasión en el roce de sus labios ante la atenta mirada de los presentes, un libanes sorprendido y un inglés que aprovecha las pausas entre los lances para lanzar su lengua también dentro de la boca de Bet.

Nadie dice nada. Todos miran.

Lia es el bonito nombre de una princesa, una dama de la noche que danza sensuales movimientos arabescos en un local escondido entre callejuelas, ajeno al bullicio de las compras en la calle principal.
Sonrie forzada a su público mientras se mueve entre el público. Un ave nocturna observa desde la barra. Piel tostada, curtida, perilla y mirada de mal agüero. Se ve entre bastidores como recibe un pago sospechoso de parte de los camareros de la barra. Danzas mafiosas de este local.

Erika trabaja en un balneario. En realidad es un hotel, de aquellos que anuncian spa en su publicidad y que disponen masajes, hidroterapia, piscinas. Erika se encarga de los masajes. No distingo bien su origen ¿alemán, austriaco? extranjero en cualquier caso. Su trato es recto, quizás duro fruto de la diferencia de idioma pues sus gestos y sonrisa inspiran justo lo contrario. Quizás porque después de estar en sus manos la visión resulta ¿diferente?

Dice un amigo mío que no entiende que en el puente de la constitución haya tantos desplazamientos cuando luego, al llegar a los sitios, falta vida en muchos lugares. Será que la familia impera, digo yo, antes que las vacaciones, el salir, la playa. Los controles de alcoholemia, en cualquier caso, siguen cumpliendo con su obligación a altas horas parando a los que se atreven a desafiar a la A7.
En cualquier caso, es un buen momento para los encuentros, dos a dos, multitudinarios, etc, etc, etc. Momentos en los que se escribe el futuro. Se habla del pasado. Se hacen apuestas y se confraterniza.

Mel y Lur son dos buenas amigas mías. Perfectas anfitrionas de una ciudad que me es nueva, cercana a la siempre mágica tierra de después de las Alpujarras. Falling Dogs diría mi querido Green Dog.
Una puerta a un mundo que me es cercano en la distancia.
Diferentes puntos de vista, maneras de ver las cosas. Amistades sinceras.
Es difícil describir con palabras las sensaciones de estos momentos en sitios de ciudad donde almas como las suyas han pasado juventud entre chicos, chicas, bailes, juegos, miradas y un largo etcetera de segundos cargados de vida y emociones. Pero por un rato han sido capaces de compartirlos y, es más, de transmitirlos. No son los mojitos que a pesar de los intentos, malamente saben hacer. Es la vida misma. Una terapia pendiente supongo.

Y mientras guardo un rincón en mi corazón para lamento por como se dieron las cosas en Toledo, otras gentes van y vienen, unos fugazmente, otros como fotos que se quedan plasmadas en papel, otros que vuelven del pasado y volverán en el futuro.
Caras que se cruzan en un año sin mes de Abril.

lunes, diciembre 03, 2007

Misticismo visceral

Hay personas en este mundo cuyo carisma sirve de guía a muchos a su alrededor. Cuando surgen los problemas, cuando necesitamos alguien que nos de un consejo, esas personas están ahí para apoyarnos, para marcar un sendero.
Quizás por eso esas personas acaban marchandose antes.
M, a sus 47, nos dejó esta semana pasada.

Las bodas bautizos y comuniones, entierros también, sirven para encontrar viejas caras además de las conocidas. Gentes que en algún momento caminaron a nuestro lado, juntaron su destino al nuestro y que, unidos de nuevo por ese destino, de nuevo aparecen.
Para los que aún podemos decir que somos jóvenes (o al menos más jovenes que el resto)aquello no es más que un ir y debenir de caras que saludan, que recuerdan como eramos en esos pasados en común, niños de pocos años que juegan en las afueras y que ahora, bien no están, bien no se reconocen abrumados por un entorno que resulta ajeno.
Pero para los mayores (o al menos los que son algo más mayores que el resto) aquello es más. Es un paseo por los recuerdos. Por las cosas que se hicieron bien y las que se hicieron mal. Un camino en el que el destino juega con las lágrimas y las emociones.

Lágrimas y emociones que los más jovenes construimos en nuestro día a día. En cenas, comidas, encuentros furtivos, juegos de miradas. En tertulias interminables de confianza con algunos que quien sabe si estarán allí cuando juguemos a ser mayores. O resultarán imágenes en un recuerdo. Lágrimas que anuncien conclusiones.

Los errores están ahí, sentidos de verdad aunque otros no vean o entiendan el sentimiento. El futuro también, nada de pasado. Olvidemos el pasado y miremos al futuro por corto que sea parezca o sea.

Y mientras reflexiono sobre los acontecimientos, mientras veo los recuerdos de los que me rodean, emocionados, descubro también mis recuerdos. Y disfruto de las imágenes, de lo ideales que su imagen difuminada se vuelve en mi cerebro.
Disfruto y aprendo a seguir dudando del siguiente paso a dar mientras descubro la magia de la sutilidad de una mirada, del significado de un gesto, de unas palabras, de unas risas que camuflan todo.

En el barrio, en la ciudad, el país, el planeta, la vida sigue. Y los actos de unos y otros condicionan el futuro de otros y unos. Con los llantos, los lamentos, las alegrías y las ilusiones.
La Navidad traerá familias, encuentros, colores, viajes, compras, luces, colores, menos frío que antes, sonrisas, críticas al consumismo, y un año más escrito en nuestro particular destino.

Mirad al futuro. Disfrutad del presente.

lunes, noviembre 26, 2007

Team Building

Una de las cosas que las empresas se plantean cuando algo no va bien son los juegos de team building, reunión de sus grupos de trabajo bajo el paraguas de alguna consultora que busca los ejercicios que fomenten el compañerismo, el trabajo en equipo, etc, etc.
Muchas veces no se dan cuenta de que los problemas son más profundos y afectan a algo más que a pobres hombres y mujeres que día tras día van a ganarse el pan.
Hace unos días fue ese nuestro caso, el de equipos que se juntaban para aprender a conocerse, supongo que resultado de la fusión y en un esfuerzo por la integración.

A pesar de mi excepticismo al respecto, no puedo negar que lo pasé bien. Quizás porque los ejercicios fueron divertidos, porque en el fondo me gusta eso, interaccionar con la gente.

De aquello quedan las fotos (no, no os voy a enseñar una, no) y sobre todo los recuerdos. Recuerdos, en este caso, de arneses y de columnas, colgar en el aire en juegos de pericias y habilidades y, en suma, disfrutar de un día de otoño, con su frío, en el campo, en la naturaleza.

Aquel oraculo del cine

Suele ocurrir, al menos a mi, que cuando la locura corre por mi mente, acabo en una sala de cine, viendo una películ que poco tiene que ver conmigo, a veces siquiera con mis gustos, y que sin embargo marca un camino, una respuesta a la locura que puede embargar esos días y encauza mis ánimos hacia ¿digamos el entendimiento y la razón?
Es una locura en si mismo. Como aquel que lee desesperado página tras página de un libro buscando respuestas, como aquel otro que encuentra las respuestas timo que hacen su luz en un oráculo de la televisión, como aquel que acude cada semana fiel a su consejero espiritual.

No es misticismo. Un día cualquiera sales a tomar algo. Es un día laboral. Un viernes quizás. Relax pre fin de semana con unos amigos. Un día que, sin embargo hubo que trabajar. Hay cansancio. Los años no son los que eran, o eso se dice. No s muy tarde cuando te acercas al garaje de casa. Pero la luna brilla. No quieres entrar. Algo te dice que es el momento de jugar. ¿las doce, casi la una?
Juegas con el móvil, los mensajes iniciales se vuelven avalancha. El motor ruge de nuevo por una carretera despejada. Abandonada casi al dejar la autopista. A penas media hora en que el texto se convirtió en voz.
Y de repente te encuentras en otro lugar, otra casa, otra compañía.
Locura interminable de una noche de luna casi llena que llena de aromas prohibidos el ambiente. Los cristales empañados por el frío que hace fuera.

Pero el fin de semana es sabio y trae la tranquilidad de un domingo, una tarde muy tranquila y una película. Unas Mataharis que hablan de la vida misma, de los líos de estos 30 o 40 años que nos llevamos.
Y nuevas compañías.

Y de nuevo el cine me trasmite el mensaje de tranquilidad, de "vuelve a tu lunes de rutina"

No es que la película, su argumento, tenga mucho que ver con mi vida, con mis locuras, con mis escapadas. Simplemente, transmite tranquilidad. Tranquilidad a la luz de la luna, esa luna mística que juega siempre con mis sentidos llevando se la sal según desaparece. A falta, simplemente, de un mes más, hasta la próxima luna.

No te engañes, pequeño Bosco, la falta de luna no te deja a salvo de la locura. Esa la llevas puesta de por vida.

viernes, noviembre 23, 2007

Put a call...

No, no quiero hablar hoy de llamar a nadie, ni a un familiar, ni a un amigo, ni siquiera a una chica o chico con quien quieras ligar.
No, venía a hablar de mercados de valores.

No soy muy dado a estos temas. Los warrants, las puts y las calls. Pero lo cierto es que siempre los he conocido y, me atrevería a decir, que entendido.

Sin embargo, ayer, tuve la oportunidad de verlos en persona. Negociar con ellos, entender su funcionamiento en tiempo real.
No los voy a expicar aquí, claro. Es un rollo supongo, para quien lee.
Pero si quiero mostrar que me transmitió.
Unas palabras, fuerza, poder, juego, esa sensación de que puedes ganar al minuto siguiente, como si la ruleta fuera a sacar el 25 al que apostaste. El corazón se acelera. Los números suben y bajan, varían, las noticias se mueven.

El pulso se acelera. Música que suena sin sonar, no son monedas ni billetes, puede ser el motor de un descapotable que flota en el asfalto mientras la música de moda a todo volumen despierta la mirada de los que me acompañan a última hora de la madrugada un día de semana en un semáforo de la castellana.
Y mientras las ruedas chirrían el alma se acelera. Cuellos de corbata que se abren, pulcros puños de azul, chaqueta estirada en la parte de atrás; Pelo engominado que camufla con cremas la laca de otros tiempos, una chica que espera, un alma que juega también, un juego en el que no se puede perder. Lo dice el Ibex que sufre entre voces en un parket. Una pastilla cuida al corazón. Alcohol. ¿quizás un cigarro?
Un jardín, una casa, un put, una call que miro y ejecuto en la pda conectada a la red. Un beso, una lengua. Mucho calor. Y una mirada felina que aulla reflejada en las pupilas de la luna mientras los números vuelven a subir y bajar en New York.

Yo este fin de semana me quedo con la emoción de unas cañas, unos amigos y un partido de paddle.
Pero cuidado...porque de repente un acelerón!...

Enjoy!

domingo, noviembre 18, 2007

Gris y color

La vida nunca es colorida. A veces se tiñe de grises. Es el agrio sabor de ciertas sorpresas, unas que se reciben con humor y sarcasmo, otras que se rechazan con horror e impotencia.

Anoche estuve en Piratas Piratas, ese espectáculo de malabares chinos del estilo de los que en aquella tierra oriental un día me embrujaron. Un espectáculo que el público madrileño no conoce ni entiende como se demuestra por la masiva cantidad de niños que se perdían buscando piratas que lucharan en lugar de poder comprender los ejercicios que desafiaban a la gravedad.
Una noche de colores, de encanto hecho realidad, de magia en movimientos de personas que no temen a las fuerzas de la naturaleza y cuyos ir y venir colgados de cuerdas y palos se vuelven sensuales, provocadores.
Sin embargo los grises llegaron. Llegaron en la forma de un movimiento delicado, sutil, tan especial que nadie se percató de que no estaba programado. El cuerpo de la princesa vestida de blanco yacía inmóvil después de la caída desde 9, quizás 10 metros de altura.
Un momento de duda; espectadores que piensan aún que es parte del espectáculo; y un grito desgarrado de su compañero en escena. Un descenso prcipitado y aún estiloso y el comienzo de algo de caos. Una sala que se desaloja y policías y médicos del samur que entran a salvar a alguien que quizás nunca más podría levantarse.

Más grises en forma del morbo de padres que no guardan orden ni siquiera para proteger a sus hijos de la imagen cuando menos poco agradable. De gentes que se preocupan por su dinero antes que por la vida de alguien que trae su magia todos los días guardando detrás de ella una vida, unas inquietudes, alegrías y tristezas, un modo de vida que imagino de inocente ilusión en los años jovenes que pronto se volvió madurez con los años colgados de un trapecio.
Colores que tiñen los grises de vida en una ovación espontánea al salir el compañero, probablemente también sentimental de nuestra víctima, descanso cuando al final confirman que está consciente y se recuperará.
Es la vida que se ve correr un día detrás de otro.

Me gustaría regalaros unos colores. Para que pintéis vuestros grises.

martes, noviembre 13, 2007

Estrategia

Las fuerzas del oeste se habian visto seriamente perjudicadas por los combates de los últimos meses. Varios generales habian caído en combate y preciosos regimientos se habían disipado en los campos, víctimas de la presión psicológica.

El el Norte, en el palacio imperial se mantenía la tensión. La Canciller parecía a punto de ser depuesta por la presión política del senado del Este. Sus fieles habían ido abandonando poco a poco el gobierno y finalmente parecía aislada en su despacho de forma oval, arropada solamente por los tapices del siglo XVII que adornaban las paredes. Imágenes del Rey Sol que, por algún motivo, le servían de inspiración.

Mientras, las divisiones del este tomaban el sur del país. Las provincias orientales habían caído, salvándose solamente algunas islas meridionales fruto de los éxitos de los últimos fieles del Doctor Keith. Las colonias Africanas veían como la una vez rica tierra caía bajo el yugo de los tiranos que, desde El Cairo, manejaban las acciones del ejército. Algunos fieles al oeste, habían sido fusilados (en inglés irían muy bien el doble sentido de la palabra fired)

El 31 de Octubre parecía ser la fecha prevista para la deposición. La Canciller no podía esperar otra cosa. Sin embargo, aún guardaba un plan. Pocos fueron los que percibieron los movimientos en la sombra. Las noches de trabajo nocturno en las que se preparaba el golpe de esta batalla.

Aquella mañana las tropas del Oeste entraron el la capital. Varios de los pesos pesados del Este fueron sorprendidos en su casa, con sus familias. Las provincias de Norte y Sur quedaban sin cabeza. La dirección financiera del país perdía a su lider y los ministros de interior veían como sus sillas desaparecían por la noche.
Ruído de sables y cuchillos silenciosos, brillo y destellos de luz sobre el acero.

La Canciller había consegido su objetivo. Mantener una vez más una posición fuerte. De nuevo un status quo en el que si bien la guerra no estaba ganada, sí lo estaba esta batalla.

Amigos, esto que parece un resumen geopolítico simplicado, podria ser el resumen perfecto de lo ocurrido en la compañía donde trabajo.
Entre tanto, regreso a España. Esperando que se calmen las aguas.

miércoles, noviembre 07, 2007

Perfiles

El domingo conocí a aquella señora. Nadie podría imaginarse donde por lo poco usual. Sin embargo fue allí, en el cementerio de Madrid Sur, donde apareció.
Tampoco es que estuviera yo haciendo algo usual. Aprovechaba el buen día de otoño para repasar con esmalte negro las letras de las lápidas de mis queridos antepasados. Una tarea fácil pero que necesita esmero y tiempo.
Quizás por eso, mientras lo hacía, ella se me quedó mirando. Yo estaba subido en una escalera, frente a un sin fin de nichos y flores. Ella paseaba entre las filas.
Su mirada era inexpresiva. Yo seguía a lo mío, viéndola de reojo, casi a mi espalda, mirándome con ¿curiosidad?
Entonces habló
¿sabes cuantos muertos hay aquí?
Me giré, aún en la escalera y no respondí. Supongo que mi cara de desconcierto lo hizo por mí.
Ella respondíó: 22 en cada fila, cinco filas en cada vertical. Eso en esta sección, la S.
No lo sabía, contesté.
Sin decir una sola palabra más, prosiguió su camino sosegado entre los nichos.
Tarde poco más en terminar. Pero no la volví a ver.


Saludos amigos, con este primer "perfiles". Siento la tardanza. Estoy de congreso en Berlín y no he tenido un segundo libre.

Enjoy!

lunes, octubre 29, 2007

Y eso de Halloween de donde viene?

Pues la tradición es Irlandesa.
Los granjeros de este país la llevaron a USA, que la tomó como suya y ahora la celebrán más aún haciéndola famosa.
Resulta que la tradición Celta fija este dia como el último del año, aquel en que los muertos quieren volver a la vida. Por eso, en las casas se colocan calabazas con forma de monstruos para auyentar a las almas que quieren regresar (que cosas, no para asustarnos a nosotros)
Los gobiernos locales muchos años atrás, en los pueblos, pedían dinero a los campesinos para preparar las celebraciones y así auyentar a los malos espíritus y garantizar con ellas que las almas en pena no volvían y sí pasaban al otro lado en esta noche. Para conseguir los fondos, implementaron el "truco o trato" que es como un "o me das dinero o te puedes llevar una sorpresa"
Esto luego se convirtió en la tradición que hoy lleva a los niños a la caza de caramelos por las casas.

Me gusta Halloween. Durante años me he disfrazado, incluso cuando nadie lo hacía. me gusta encontrar una fiesta en la que pasarmelo bien bailando disfrazado de cualquier cosa siniestra.
Este año, sin embargo, no me voy a disfrazar. No tengo fiesta y casi casi ningún plan especial. ¿Será que me estoy volviendo mayor?

jueves, octubre 25, 2007

Mola...guay...

Hay un anuncio de esos que dicen tener éxito, esta vez de cocacola. Señor ¿Señor, yo?
El anuncio está bien si no fuera porque nadie se cree que unos amigos quedan para tomar algo y todos piden una cocacola en lugar de unas cañas.
Pero aparte de eso, se habla de lo que se decía allá, hace 20 años cuando esta generaión estaba en los 10 menor que edad menor que 20
Hoy por la mañana mientras escuchaba la radio me preguntaba qué se dirá ahora.
Inconsicentemente seguimos usando las mismas expresiones en nuestros círculos. Por supuesto de una forma mucho menos macarra, o mucho menos fardona...pues después de todo somos ya mayores y tenemos una imagen que mantener. Pero en nuestro vocabulario sigue estando el ¡qué guay!. Que cuando se me escapa a veces pienso que no debo decirlo porque parezco un niño. O el ¡mola! que no el mola mazo del consabido...
Pero la pregunta es ¿qué dicen los jóvenes de ahora? Os propongo que pongáis en los comentarios qué pensáis que dicen.
No por nada. Si no por intentar seguir siendo joven y no solo parecerlo :-) Y de paso, reirnos un poco, que me ha dicho mi doctora que es bueno para la salud.

domingo, octubre 21, 2007

Mundos Paralelos

Seguro que al leer este título, muchos puedan pensar que el contenido vuelve a tratar sobre hechos, digamos, paranormales, misteriosos o algo similar.
Sin embargo, no es el caso en esta ocasión.
Leía el otro día una novela en la que uno de los protagonistas hablaba de los mundos paralelos. Para Niall, sin embargo, los mundos paralelos eran las vidas, tan distintas a veces, de personas que un día se cruzaban en cualquier lugar, por casualidad.
La idea me atrajo; no sé si me sorprendió pues supongo que es algo que siempre está ahí, que se sabe pero que por alguna razón no se percibe.
Me recordó Another Day in Paradise. Pero sin llegar al extremo de lacanción, me hizo pensar como en una misma ciudad, en una misma manzana, grupos de personas, ecosistemas totlamente diferentes se cruzan sin saberlo, sin conocerse, en vidas totlamente distintas que nunca sabran la una de la otra. Un dia, sin embargo, una persona que conoce a otra que es amiga de no se quien te presenta a otra y las vidas se cruzan. A veces los caminos se juntan un tiempo. Otras, aquello es simplemente un cruce de palabras y nada más.
Pero de alguna forma, todo ello, por esa teoría del caos, nos influye, de alguna manera.

Esta noche me he conectado no se muy bien por qué. Estoy agotado del fin de semana. Demasiado trabajo. Necesito descansar, tomarme unos días sin viajes, en casa, tranquilo.
No sé qué me pasa. Pero la ilusión de otras veces, de siempre, la iniciativa, las ganas, cada vez se quedan mas escondidas en algún lugar recóndito dentro de mi. Supongo quelas paredes amarillas sin pintar de la nueva oficina, el suelo antiguo, el edificio con carencias sustanciales de mantenimiento y el entorno gris me van haciendo un poco más gris a mi también. Cuando llegamos aquí hace apenas 8 meses, esa fue una de las cosas que me sorpendió. La gente era gris. No es que no se rieran, o no fueran personas normales también. Era un algo, un halo, la formadevestir, de agachar la cabeza, de mirar con resentimiento, de pasar de todo... Cuesta mucho resistir siendo positivo en este entorno. Supongo que eso solo significa una cosa: tiempo de cambio.

Pero no vamos a dejarnos engañar por esos sentimientos de domingo por la tarde. No.
De moto vamos a vivir. A sentirnos felices porque el color rojo Ferrari ha ganado (porque ya me tenian cansado con tanta dispunta A-H) y porque esta semana de alguna forma, después de los viajes, volveremos a jugar a buscar la ilusión en las pequeñas cosas.

domingo, octubre 14, 2007

el tiempo y los perfiles

Mientras leo Literati, mi mente recorre Historia de una Escalera.

Mientras mi presente se revuelve con las convulsas historias del escritor, mi mente piensa en la vida, en las gentes, en como el tiempo marca la transformación de la fuerza y el impulso de la juventud en la decepción y decadencia de la vejez, quizás, incluso, de la madurez.



Y sin saber bien como ni por qué, la vida de los personajes se tornan en representaciones teatrales de aquellos que me rodean en la vida real.



¿qué buscan las personas? Supongo que todos buscamos algo distinto; o quizás, en el fondo, buscamos lo mismo. Una manera de encontrar la felicidad. El camino, eso si, es distinto para unos y otros. El de los que luchan, el de los que se lamentan, el de los que se conforman...

Solo unos pocos siguen un camino, no diré ya ejemplar, sí distino. Aquellos que sacrifican su interés personal por un objetivo mayor, más profundo, quizás destinado a quedar recordado para la posteridad.

Siempre pensé que tener un hijo sería el camino de superar unos objetivos para acercarme a otros. De buscar la felicidad y el bien de otros en lugar de la felicidad personal. Supongo que es algo que no descubriré nunca. Pues los hijos quedan muy lejos de mí.

Y mientras tanto me fijo en los que me rodean, intentando ver detrás de cada par de ojos, de cada pupila los anhelos, las esperanzas, los sueños.

Los sueños de la mayoría de la gente son simples. Porque en el fondo a todos nos gusta ser felices.

viernes, octubre 12, 2007

Y yo con el salero lleno

El enjoy queda ya lejos. La semana, cargada de trabajo, también. Y la siguiente se ve aún lejana.
El viernes se presenta tranquilo. Demasiado tranquilo. Aunque las vibraciones del teléfono me hacen saber que las sorpresas vendrán por la noche. Sin embargo mucho me temo que no serán las sorpresas que yo buscaría. Ni las vibraciones que recuerdo de esta semana que pasó.
Hoy me considero un aventurero. Quiero mirarme al espejo y ver mi camisa transformada en una cota de malla, mis vaqueros en pantalones de cuerbulli; ver como mi portátil se vuelve espada en mi cintura y mi abrigo se mueve como capa al viento.
Quiero saltar aventurándome a lo desconocido para ver como mi sangre rebujita en mis arterias cuando los peligros y las aventuras juegan conmigo. Para sentir viva mi sangre. Para sentir la vida.
Por eso me agito ahora impaciente. Dejando que mi sangre se vuelva más roja en un intento por saborear de nuevo la adrenalina.
Como hace tan sólo dos días.
Una pelota que viene y va sin mucha fuerza. Risas. Juegos y más juegos. Cercanos, a veces demasiado. Cervezas que se precipitan rodeados de tapas, música y videos del pasado que recuerdan los primeros años, las primeras series, las primeras risas, no tan perfectas como estas de ahora.
Un karaoke que no llega a tener lugar. Y una necesidad que mi sangre ardiendo pide, pide y no deja de pedir. Tos, un sentimiento de protección, una chaqueta que abriga y una gasolinera. Es noche de estrellas, estrella de la una que se convierte en cuatro. De la camisa que no hace falta usar. De las llamadas de teléfono a las dos de la madrugada. Es mañana de resaca, de aguas que vuelven a la calma, de esperanza. Lo último que se pierde.

martes, octubre 09, 2007

Enjoy V


No actualizo. Se me echa el trabajo y con él, el tiempo encima. Pero no podemos dejar sin hablar de lo que fue la aparentemente última convocatoria del Enjoy, 5 años después.


Los pactos con seres de otros mundos son siempre productivos. Y una vez más sirvieron para que el sol brillara en Toledo, hasta el punto de quemar mi coronilla, permitirnos disfrutar de la manga corta y de una buena comida en la terraza en lugar del salón incialmente preparado.


El juego comenzó tarde, más tarde de lo indicado pero, desde luego, según lo indicado por la organización. Los jugadores corrieron, saltaron, persiguieron las pistas, se las ingeniaron para colarse en la catedral, convencieron a los guardias de seguridad para que les ayudaran, con sus walkies e incluso una monja ayudó a alguno a encontrar cierta capilla. Pocos fueron los que consiguieron el teléfono de la camarera del café de las monjas y muchos los que se la jugaron para conseguir una tarjeta de Zara o una pajarita en una tienda de sombreros. Al final, el juego resultó uno de los mejores de las últimas convocatorias con premios especiales para algunos jugadores.

El mesón D Diego nos recibió con sangría, chuletones, vino y revueltos para dejar paso a fotos, un paseo, un helado o un refresco y una vista del atardecer desde el parador. Tiempos nocturnos que cerraron un día completo ya en Madrid con juegos de luces y sombras, juegos de mujeres y hombres.

Una edición más que no pudo ser la última porque la fuerza de los participantes, este año menos que el anterior, no dejo que así fuera.


Nos vemos en la próxima.