Queridos niños y niñas,
Me he retirado unos días para descansar a la playa con unos amigos.
Veremos a ver si recupero la energía que me falta. El sábado estaré de nuevo por la gran ciudad.
Esperando reconciliarme con vosotros.
¿Trabajo o placer? En cualquier caso, activo, dinámico, divertido, abierto, algo loco a veces, pero sobre todo vivo. Devorador de comentarios de ti, lector y, ahora escritor, locuaz, sensato, equilibrado, atado por la locura, buscador de tesoros, amante de las sorpresas, emprendedor, luchador interior, enemigo de uno mismo. En suma, humano.
miércoles, abril 04, 2007
martes, marzo 27, 2007
Palomas
La semana pasada una paloma apareció en el jardín del edificio. Parecía enferma. Junto a la espita de riego.
Por la noche estaba en la parte de atrás. Había atravesado las dos puertas de cristal, por delante del ascensor. Seguía pareciendo enferma.
Al día siguiente por la mañana, estaba al lado de la puerta, 3 puertas de cristal más hacia acá, junto a la entrada interior al local. Parecía peor. Casi muerta.
No volví a ver la paloma. Hasta esta noche, cuando en sueños, yo que no sueño nunca, la vi. Volando dentro de mi baño. Hasta que escapó por la ventana.
Como un alma. La de mi amigo Armando. Que anoche nos abandonó.
Por la noche estaba en la parte de atrás. Había atravesado las dos puertas de cristal, por delante del ascensor. Seguía pareciendo enferma.
Al día siguiente por la mañana, estaba al lado de la puerta, 3 puertas de cristal más hacia acá, junto a la entrada interior al local. Parecía peor. Casi muerta.
No volví a ver la paloma. Hasta esta noche, cuando en sueños, yo que no sueño nunca, la vi. Volando dentro de mi baño. Hasta que escapó por la ventana.
Como un alma. La de mi amigo Armando. Que anoche nos abandonó.
lunes, marzo 26, 2007
saber elegir
Hay que tener cierto tino para elegir el restaurante donde uno va a ir a cenar.
Y por supuesto hacerlo con tiempo. Porque sino, te puede pasar, en este Madrid repleto de gente, que si reservas por la mañana para la noche, ya no hay plazas.
Eso lleva a no poder elegir un árabe que me gusta mucho en el centro y acabar en un italiano que tampoco está mal si no fuera porque está casi casi debajo del Bernabeu.
No me entendáis mal, nada tengo contra los merengues, de hecho, yo mismo, si bien poco futbolero, soy madridista si es que hay que ser de alguien.
Pero es que elegir este restaurante y quedar a las diez justo el día que juega la selección y a esa hora y que ninguno nos enteremos de porqué no hay sitio para aparcar después del inusual tráfico (inusual es un decir), resulta curioso...o al menos desatinado. Considerando que eramos 8...
La noche, sin embargo, estuvo muy bien, con su terturlia, sus copichuelas después y la preparación de la próxima semana. Que hay que ver la necesidad que tengo de vacaciones...
En fin, la primavera se resiste a entrar de una vez. pero por algún motivo debe ser...como que la semana que viene habrá muy bueno.
Todavía recuerdo lo fría que estaba el agua la semana Santa pasada en la costa atlántica portuguesa.
Eso si, san Vicente mereció la pena. Y es que uno se empeña en que sea verano cuando aún es invierno.
Y por supuesto hacerlo con tiempo. Porque sino, te puede pasar, en este Madrid repleto de gente, que si reservas por la mañana para la noche, ya no hay plazas.
Eso lleva a no poder elegir un árabe que me gusta mucho en el centro y acabar en un italiano que tampoco está mal si no fuera porque está casi casi debajo del Bernabeu.
No me entendáis mal, nada tengo contra los merengues, de hecho, yo mismo, si bien poco futbolero, soy madridista si es que hay que ser de alguien.
Pero es que elegir este restaurante y quedar a las diez justo el día que juega la selección y a esa hora y que ninguno nos enteremos de porqué no hay sitio para aparcar después del inusual tráfico (inusual es un decir), resulta curioso...o al menos desatinado. Considerando que eramos 8...
La noche, sin embargo, estuvo muy bien, con su terturlia, sus copichuelas después y la preparación de la próxima semana. Que hay que ver la necesidad que tengo de vacaciones...
En fin, la primavera se resiste a entrar de una vez. pero por algún motivo debe ser...como que la semana que viene habrá muy bueno.
Todavía recuerdo lo fría que estaba el agua la semana Santa pasada en la costa atlántica portuguesa.
Eso si, san Vicente mereció la pena. Y es que uno se empeña en que sea verano cuando aún es invierno.
jueves, marzo 22, 2007
Lo que te da un domingo cualquiera
Un domingo cualquiera puede ser un día muy soso. Especialmente al atardecer cuando con los últimos rayos de sol se escapa también los últimos vestigios de libertad en el sentido más figurado y literal de la palabra.
En invierno la oscuridad de la noche hace la situación más acuciante al llegar mucho antes. Sin embargo, en verano, la cosa cambia y los días se alargan trayendo el sol, con sus rayos, vitalidad.
Esa vitalidad que tanto me gusta.
Este domingo pasado (y ya estamos más cerca del próximo) fue el último del invierno; pero quiero considerarlo el primero de la primavera.
Hay un lugar muy cercano a Madrid y no tan conocido, en las afueras de Boadilla, junto al palacio del Infante Don Luis, donde un encinar nos abre paso a la primavera.
Pasear es agradable. Porque el palacio nos observa cayendose literalmente a cachos, cerrado a cal y cando víctima de la dejadez y la desidia. Escondiendo en sus paredes que fue residencia de Godoy, donde su mujer y su amante compartían techo, una en cada ala, mientras los hijos de ambas jugaban en el patio.
Porque el sol que vuelve a brillar trae cierto color rojo a mis mejillas al jugar con el frío que aún sopla.
Porque la compañía es buena, después de una gallega comilona en las cercanias.
Porque la excitación por las experiencias de la última noche me hacen sentirme lleno de vitalidad.
Porque el encinar guarda un aroma a tranquilidad, a tiempo que no pasa, a recuerdos. A vida de la de verdad, de la que se vivia antes.
La semana trae una vuelta a la vida laboral, viajes (Always, estuve en Paris de lunes a miercoles , podíamos haber hasta coincidido :-) ).
Y trae también la cercanía a mañana, viernes, cuando de nuevo la aventura comenzará en un previo madrileño a la SSanta que está a la vuelta de la esquina, pistoletazo de salida para, un año más, disfrutar del planeta que nos sonrie. De la Tierra.
Recordadme que un día os hable del mar. No, del mar no. De todo aquello que te puede hacer sentir el mar.
En invierno la oscuridad de la noche hace la situación más acuciante al llegar mucho antes. Sin embargo, en verano, la cosa cambia y los días se alargan trayendo el sol, con sus rayos, vitalidad.
Esa vitalidad que tanto me gusta.
Este domingo pasado (y ya estamos más cerca del próximo) fue el último del invierno; pero quiero considerarlo el primero de la primavera.
Hay un lugar muy cercano a Madrid y no tan conocido, en las afueras de Boadilla, junto al palacio del Infante Don Luis, donde un encinar nos abre paso a la primavera.
Pasear es agradable. Porque el palacio nos observa cayendose literalmente a cachos, cerrado a cal y cando víctima de la dejadez y la desidia. Escondiendo en sus paredes que fue residencia de Godoy, donde su mujer y su amante compartían techo, una en cada ala, mientras los hijos de ambas jugaban en el patio.
Porque el sol que vuelve a brillar trae cierto color rojo a mis mejillas al jugar con el frío que aún sopla.
Porque la compañía es buena, después de una gallega comilona en las cercanias.
Porque la excitación por las experiencias de la última noche me hacen sentirme lleno de vitalidad.
Porque el encinar guarda un aroma a tranquilidad, a tiempo que no pasa, a recuerdos. A vida de la de verdad, de la que se vivia antes.
La semana trae una vuelta a la vida laboral, viajes (Always, estuve en Paris de lunes a miercoles , podíamos haber hasta coincidido :-) ).
Y trae también la cercanía a mañana, viernes, cuando de nuevo la aventura comenzará en un previo madrileño a la SSanta que está a la vuelta de la esquina, pistoletazo de salida para, un año más, disfrutar del planeta que nos sonrie. De la Tierra.
Recordadme que un día os hable del mar. No, del mar no. De todo aquello que te puede hacer sentir el mar.
jueves, marzo 15, 2007
Ring ring ring
Si, ya sé que me pongo pesado con estas cosas a veces, pero es el día a dia y el reirnos de él lo que nos hace ser un poco má felices, ¿no? Bueno, todo esto viene a colación especialmente para que se ría Horatio, que cuando lea esto se va a partir... En fin, después de un día bastante largo ayer, básicamente porque estuve en casa enfermo con fiebre (si, yo, que nunca me pongo malo, que en mi vida me han pasado estas cosas, pues con los años...) y eso hace que los días se hagan largos (aunque las clases si que pude darlas...), al llegar esta mañana me he eonctrado en la oficina mi nuevo teléfono. Esto es, mi nueva nave espacial. Cuando entré en la compañía, tiempo ha, me pusieron un maravilloso terminal con tantos botones que no había manera de usarlo. Nunca podría haber imaginado la de cosas que se pueden hacer con una nave de esas características. Porque claro, uno puede llamar simplemente, recibir llamadas, etc, pero también puede aprender a configurarlo para que cuando llame rita la cantaora, la llamada se desvíe pasando por el despacho de tu jefe y acabe en el cuarto de la señora de la limpieza que muy amablemente le contará lo bien que se lo pasa ella cantando sus canciones. Una utilidad de incalculable valor añadido. La cosa es que aprender a manejar semejante cohete, llevó su tiempo, principalmente porque no había manual (ni lo iba a pedir) y no iba a preguntar (supongo que porque los hombres con estas cosas, y por tirar de esterioripos, somos así, y también porque siendo teleco da un poco de cosa, ¿no?) Pues ahora, cuando ya lo tenía todo controlado, en la nueva oficina, el terminal es nuevo, con incluso más botones que el anterior y un maravilloso modo guia con una voz de señorita a la que ya he colgado varias veces por no hacer lo que yo quería. En fin, que voy a ver si voy aprendiendo o, sigilosamente sin que nadie me vea, encuentro un manual que creo que me han dicho que hay en la web ¡qué cosas estas de la tecnología! (y lo dice alguien que la vende...)
lunes, marzo 12, 2007
Recien llegado
Bueno.
Hoy no me puedo resistir de hablar de mi nueva ubicación. Porque hoy es mi primer día en las nuevas oficinas. Eso se traduce en que duermo casi una hora más. Y llego a dar mis clases sin agobios. Toda una mejora.
El cambio, sin embargo, no se reduce a eso. Hay muchas connotaciones de las que igual no debería hablar...pero que mencionaré de manera politicamente correcta.
El cambio se produce a un edificio más antiguo. Menos cuidadas las formas (cables, etc...), cintasol en lugar de moqueta, ventanas fabriles que dan a patios variopintos...en suma, abandonar el estilo americano de Silicom Valley para entrar en algo que huele a fábrica.
Las caras de la gente, mezcla de un lado y otro se dan en los pasillos y cuando sales para encontrar a alguien de "tu bando", casi te abrazas y das dos besos de la alegría de encontrar a alguien más en territorio aún desconocido. Todos de traje y corbata, marcando las distancias.
En la comida, se comentan los recientes incidentes de la huelga y como se está manejando todo. Y los viejos del lugar comentan los momentos en los que, en grandes huelgas, cierre de fábricas, etc, los piquetes acechaban en la puerta, la propaganda era múltiple...
En fin, yo callado asiento y pienso que después de todo, la fusión está cambiando muchas cosas, mientras recuerdo como se cerraron nuestras fábricas a golpe de talonario con largas colas no para protestar sino para apuntarse y llevarse un fajo.
Otros tiempos, otras gentes, otras cosas.
Hoy no me puedo resistir de hablar de mi nueva ubicación. Porque hoy es mi primer día en las nuevas oficinas. Eso se traduce en que duermo casi una hora más. Y llego a dar mis clases sin agobios. Toda una mejora.
El cambio, sin embargo, no se reduce a eso. Hay muchas connotaciones de las que igual no debería hablar...pero que mencionaré de manera politicamente correcta.
El cambio se produce a un edificio más antiguo. Menos cuidadas las formas (cables, etc...), cintasol en lugar de moqueta, ventanas fabriles que dan a patios variopintos...en suma, abandonar el estilo americano de Silicom Valley para entrar en algo que huele a fábrica.
Las caras de la gente, mezcla de un lado y otro se dan en los pasillos y cuando sales para encontrar a alguien de "tu bando", casi te abrazas y das dos besos de la alegría de encontrar a alguien más en territorio aún desconocido. Todos de traje y corbata, marcando las distancias.
En la comida, se comentan los recientes incidentes de la huelga y como se está manejando todo. Y los viejos del lugar comentan los momentos en los que, en grandes huelgas, cierre de fábricas, etc, los piquetes acechaban en la puerta, la propaganda era múltiple...
En fin, yo callado asiento y pienso que después de todo, la fusión está cambiando muchas cosas, mientras recuerdo como se cerraron nuestras fábricas a golpe de talonario con largas colas no para protestar sino para apuntarse y llevarse un fajo.
Otros tiempos, otras gentes, otras cosas.
sábado, marzo 10, 2007
Un kebab?
Esta mañana he salido a pasear por el barrio, algo para lo quenormalmente no tengo tiempo y que, por otro lado, siempre me ha gustado.
Durante el paseo, he pasado por delante de un local de antaño con encanto. Solía ser muy típico del Madrid de siempre, con barra en la calle en Agosto con la Paloma, etc, etc. Wl sitio donde, tiempo ha, podría haber entrado vestido de chulapo sin que pareciera que estoy disfrazado.
Sin embargo, esta vez, el bar ya no estaba. Ni siquiera he podido recordar su nombre pues en su lugar han puesto un local de kebaps
El personal es distinto, los clientes también.
Está claro que en los últimos años estos cambios de adaptación a nuestro entorno se han venido dando con continuidad.
Pero este cambio me ha llamado especialmente la atención. Por supuesto no por el cambio en si, sino porque ha significado la muerte de un sitio con solera.
Sin dudarlo, he aprovechado que casi era la hora de comer para entrar a tomar algo. No he comido nada. Solo una caña.
Y me he quedado leyendo el periódico mientras pensaba en qué cara pondría el camarero si le pedía una pulga.
Durante el paseo, he pasado por delante de un local de antaño con encanto. Solía ser muy típico del Madrid de siempre, con barra en la calle en Agosto con la Paloma, etc, etc. Wl sitio donde, tiempo ha, podría haber entrado vestido de chulapo sin que pareciera que estoy disfrazado.
Sin embargo, esta vez, el bar ya no estaba. Ni siquiera he podido recordar su nombre pues en su lugar han puesto un local de kebaps
El personal es distinto, los clientes también.
Está claro que en los últimos años estos cambios de adaptación a nuestro entorno se han venido dando con continuidad.
Pero este cambio me ha llamado especialmente la atención. Por supuesto no por el cambio en si, sino porque ha significado la muerte de un sitio con solera.
Sin dudarlo, he aprovechado que casi era la hora de comer para entrar a tomar algo. No he comido nada. Solo una caña.
Y me he quedado leyendo el periódico mientras pensaba en qué cara pondría el camarero si le pedía una pulga.
martes, marzo 06, 2007
Makarrilla de traje y corbata
No, no voy a poner a parir nadie. No es hoy mi intención.
Es que, resulta que en el atasco de esta mañana, a eso de las siete y media, en el tunel de la nueva M30, me he cruzado con un coche que no tengo muy claro cual es. Creo que un citroen Xsara, pero no podría asegurarlo.
Y no podría hacerlo de lo tuneado que iba, en rojo, con su alerón, etc, etc. No me he fijado en el conductor. Al menos no demasiado. Pero si en el coche. Y es que salvo por el alerón me ha gustado.
Bueno, me ha gustado como siempre me han gustado los coches que, por decirlo de alguna manera, dan la nota.
Son muchas las miradas críticas hacia ellos, sobre todo por lo que suele acompañar, carreras ilegales, alcohol, desprecio por los demás, chuleria, etc, etc. No me extraña. Pero el caso es que el coche, en si mismo me gusta.
Claro que con todos los miramientos que hay, en la vida se me ocurriría cambiar mi coche de padre (que no soy) de familia (aún por formar) responsable (o eso parece) por uno más, digamos deportivo.
Y es que me imagino llegando a la oficina, con traje y corbata en un coche tuneado y...como que no...
En fin, que entre tanto, me conformaré con el Pitacar, con cambiarlo de vez en cuando y con ver Two Fast, Two furious.
Es que, resulta que en el atasco de esta mañana, a eso de las siete y media, en el tunel de la nueva M30, me he cruzado con un coche que no tengo muy claro cual es. Creo que un citroen Xsara, pero no podría asegurarlo.
Y no podría hacerlo de lo tuneado que iba, en rojo, con su alerón, etc, etc. No me he fijado en el conductor. Al menos no demasiado. Pero si en el coche. Y es que salvo por el alerón me ha gustado.
Bueno, me ha gustado como siempre me han gustado los coches que, por decirlo de alguna manera, dan la nota.
Son muchas las miradas críticas hacia ellos, sobre todo por lo que suele acompañar, carreras ilegales, alcohol, desprecio por los demás, chuleria, etc, etc. No me extraña. Pero el caso es que el coche, en si mismo me gusta.
Claro que con todos los miramientos que hay, en la vida se me ocurriría cambiar mi coche de padre (que no soy) de familia (aún por formar) responsable (o eso parece) por uno más, digamos deportivo.
Y es que me imagino llegando a la oficina, con traje y corbata en un coche tuneado y...como que no...
En fin, que entre tanto, me conformaré con el Pitacar, con cambiarlo de vez en cuando y con ver Two Fast, Two furious.
lunes, marzo 05, 2007
Andando que es gerundio
Pues no todo iba a estar tal mal, después de todo.
Y es que con esto de la fusión, me trasladan de oficina y si bien tienen el detalle de destinarme en un edificio mucho más viejo, antiguo, oscuro, feo, etc, etc, y de sustituir los siempre útiles tickets de comida por un comedor un poco taciturno, pues a pesar de todo ello, estoy muy contento.
Y es que ese lugar no tan "state of the art" está a quince minutos andando de mi casa!
Lo cual hace que mientras siga aquí, podré dormir así como 45 minutos más y llegar una media hora antes a casa además de ahorrarme interminables atascos.
Por lo demás, no se han portado mal. El despacho está bien. Con cierta distinción que se agradece. Lo malo, como siempre en estas cosas, la política y los navajazos. Pero mientras se termina de decidir como termina esto, disfrutaremos un poco más del sueño diario.
Y es que en primavera, ya se sabe, sigue habiendo clases por la tarde y después, sobre todo los jueves, con el buen tiempo que llega, ¿quién no sale un ratito a tomar algo?
En fin, que hay hablo como si estuviera en mayo y aún no estamos siquiera en abril
Algún aguacero me sacará de mi sueño. Pero, ¡qué diablos! un bonito sueño.
Anda que no estoy pesado con esto de la primavera. Será la alergia...
Y es que con esto de la fusión, me trasladan de oficina y si bien tienen el detalle de destinarme en un edificio mucho más viejo, antiguo, oscuro, feo, etc, etc, y de sustituir los siempre útiles tickets de comida por un comedor un poco taciturno, pues a pesar de todo ello, estoy muy contento.
Y es que ese lugar no tan "state of the art" está a quince minutos andando de mi casa!
Lo cual hace que mientras siga aquí, podré dormir así como 45 minutos más y llegar una media hora antes a casa además de ahorrarme interminables atascos.
Por lo demás, no se han portado mal. El despacho está bien. Con cierta distinción que se agradece. Lo malo, como siempre en estas cosas, la política y los navajazos. Pero mientras se termina de decidir como termina esto, disfrutaremos un poco más del sueño diario.
Y es que en primavera, ya se sabe, sigue habiendo clases por la tarde y después, sobre todo los jueves, con el buen tiempo que llega, ¿quién no sale un ratito a tomar algo?
En fin, que hay hablo como si estuviera en mayo y aún no estamos siquiera en abril
Algún aguacero me sacará de mi sueño. Pero, ¡qué diablos! un bonito sueño.
Anda que no estoy pesado con esto de la primavera. Será la alergia...
domingo, marzo 04, 2007
Vestigios primaverales
Si, si, ya sé que aún faltan así como 20 días, que lloverá en abril, que volverán días de frío, que el viento de marzo nos recordará que estamos en Semana Santa, todo ello antes de que aparezcan las flores, los tulipanes y la primavera, el verano, en todo su explendor.
Pero mis ojos no quieren saber de teorías. Y lloran continuamente víctimas de la alergia.
Que es, por otro lado un fastidio. Eso si, compensado por el fin de semana tan maravilloso que estamos teniendo. Esta mañana, al salir a la calle, el sol me ha sorprendido gratamente. ¿el termómetro? 18 grados.
La sierra también esperará una pronta visita.
Pero que rollo de alergia.
Pero mis ojos no quieren saber de teorías. Y lloran continuamente víctimas de la alergia.
Que es, por otro lado un fastidio. Eso si, compensado por el fin de semana tan maravilloso que estamos teniendo. Esta mañana, al salir a la calle, el sol me ha sorprendido gratamente. ¿el termómetro? 18 grados.
La sierra también esperará una pronta visita.
Pero que rollo de alergia.
jueves, marzo 01, 2007
Bailes de Salón
Pues hoy quería hablar de los bailes de salón, si. Más que nada porque en la esquina de mi casa han abierto una academia. Ún sitio donde dan clases que han completado su negocio con venta de vestidos, zapatos, etc, para el mundo de la danza.
Se ve que el programa ese de los bailes ha empezado a crear escuela y todos se apuntan.
Bueno, todos no. La mayoría de la gente que va es mayor. Mayoria de mujeres. Si, no lo penséis, es verdad, he echado un ojo curioso desde la puerta a ver quien estaba dentro.
El caso es que, como eso de cantar, los bailes son una cosa que siempre me han llamado la atención. Me gustaría poder bailar bien. no tanto bailes de salón, sino un poco todo lo que te encuentras por ahí cuando sales. Que siendo tan estándar, tampoco resulta tan difícil por otro lado...
El caso es que me he quedado mirando, un poco con las ganas y me he dado cuenta de que tengo una agenda demasiado apretada para dedicar tiempo a este tipo de cosas.
!menos mal!, he pensado. Porque en el fondo no me veo en esa tesitura, con todas las señoras mirandome...
Se ve que el programa ese de los bailes ha empezado a crear escuela y todos se apuntan.
Bueno, todos no. La mayoría de la gente que va es mayor. Mayoria de mujeres. Si, no lo penséis, es verdad, he echado un ojo curioso desde la puerta a ver quien estaba dentro.
El caso es que, como eso de cantar, los bailes son una cosa que siempre me han llamado la atención. Me gustaría poder bailar bien. no tanto bailes de salón, sino un poco todo lo que te encuentras por ahí cuando sales. Que siendo tan estándar, tampoco resulta tan difícil por otro lado...
El caso es que me he quedado mirando, un poco con las ganas y me he dado cuenta de que tengo una agenda demasiado apretada para dedicar tiempo a este tipo de cosas.
!menos mal!, he pensado. Porque en el fondo no me veo en esa tesitura, con todas las señoras mirandome...
martes, febrero 27, 2007
Destino contra caos
No, no son dos superheroes sacados de una película de los X-Men.
Más bien es una reflexión sobre el devenir de las cosas.
Y venía a querer preguntar ¿qué será la verdad?
Puede que efectivamente exista un destino. Un fluir de las cosas que difícilmente podemos cambiar y solamente retocar. Así los accidentes estarían predeterminados. Los encuentros dos días seguidos con alguien a quien no vemos. La percepción de un "no se que" que nos advierte y nos previene justo antes de que pase...
Pero también estaría el caos. Ese desorden incierto que hace que todo fluya en una conjura de locos que no somos capaces de atinar a ver.
Francamente, creo que estamos más cerca del caos, pero a la vez, todo está cuasi escrito.
Me explico; no existe el destino, nada es sabido de antemano. Pero cuando algo ocurre, depende de tantas cosas distintas a uno mismo, de los demás, de las motos que se cruzaron, de los coches que venían, de la decisión de ir cinco minutos antes, del niño que quiso jugar y evitó que la pregunta del examen fuera esa, del hombre que decidió no salir la noche que iba a ser infiel, de todo lo que nos rodea, de esa mariposa símbolo caotico por excelencia.
El caso es que son tantas esas cosas que nos rodean e influyen en nosotros diciendo definiendo lo que va a ocurrir, que muchas veces nuestra decisión influye poco o nada en el resultado final.
Asi, que ¿destino o caos?
Un tema recurrente pero que me fascina y que, en estas últimas semanas da vueltas en mi cabeza buscando los motivos y el porqué de ciertas cosas que, por otro lado, nunca seré capaz de conocer al 100%
Más bien es una reflexión sobre el devenir de las cosas.
Y venía a querer preguntar ¿qué será la verdad?
Puede que efectivamente exista un destino. Un fluir de las cosas que difícilmente podemos cambiar y solamente retocar. Así los accidentes estarían predeterminados. Los encuentros dos días seguidos con alguien a quien no vemos. La percepción de un "no se que" que nos advierte y nos previene justo antes de que pase...
Pero también estaría el caos. Ese desorden incierto que hace que todo fluya en una conjura de locos que no somos capaces de atinar a ver.
Francamente, creo que estamos más cerca del caos, pero a la vez, todo está cuasi escrito.
Me explico; no existe el destino, nada es sabido de antemano. Pero cuando algo ocurre, depende de tantas cosas distintas a uno mismo, de los demás, de las motos que se cruzaron, de los coches que venían, de la decisión de ir cinco minutos antes, del niño que quiso jugar y evitó que la pregunta del examen fuera esa, del hombre que decidió no salir la noche que iba a ser infiel, de todo lo que nos rodea, de esa mariposa símbolo caotico por excelencia.
El caso es que son tantas esas cosas que nos rodean e influyen en nosotros diciendo definiendo lo que va a ocurrir, que muchas veces nuestra decisión influye poco o nada en el resultado final.
Asi, que ¿destino o caos?
Un tema recurrente pero que me fascina y que, en estas últimas semanas da vueltas en mi cabeza buscando los motivos y el porqué de ciertas cosas que, por otro lado, nunca seré capaz de conocer al 100%
domingo, febrero 25, 2007
Domingo por la tarde
o mejor, ya por la noche. Los domingos resultan siempre, a estas horas, un poco triste,s por aquello de que mañana comienza la semana laboral. Y cuando el fin de semana ha sido tan intenso, la sensación es mayor aún. Imagínate, recién llegado, las labores domésticas saliendo adelante por segundos, cerrando los últimos detalles que permiten salir del paso.
sin embargo, los recuerdos de los momentos vividos tren sonrisas. Una vez mas, un espectáculo. Una sesión única con la que dar un anuncio final. La retirada de los escenarios.
Pero por supuesto, nada es tán formal como parece y aquello es, nada más que una reunión de amigos. 20, para ser exactos, un círculo bastante reducido dadas las dimensiones.
El evento, con mayor despliegue de medios que nunca, con el monje y su actuación junto con esa dama, skully, el enterrador, su sobervio monólogo en medio de la niebla, el hipnotizador de la noche, con el poseido submarine, las películas de terror, la ouija, la participación estelar de nuestros invitados y sus historias. Un show más, el último show del que espero poner pronto alguna foto (no tengo ninguna aún!)
Pero yo me quedo con la gente pasándolo bien, con la ilusión y la sorpresa. Con la tranquilidad con la que esta vez nos lo tomamos, con los recuerdos de un pueblo que vió pasar, hace dos años ya, el último show. Las cosas ahora son distintas. La intensidad, por la falta de novedad, sin duda menor.
Pero hoy brillaba el sol. Y es que la primavera anda cerca. No la oléis?
sin embargo, los recuerdos de los momentos vividos tren sonrisas. Una vez mas, un espectáculo. Una sesión única con la que dar un anuncio final. La retirada de los escenarios.
Pero por supuesto, nada es tán formal como parece y aquello es, nada más que una reunión de amigos. 20, para ser exactos, un círculo bastante reducido dadas las dimensiones.
El evento, con mayor despliegue de medios que nunca, con el monje y su actuación junto con esa dama, skully, el enterrador, su sobervio monólogo en medio de la niebla, el hipnotizador de la noche, con el poseido submarine, las películas de terror, la ouija, la participación estelar de nuestros invitados y sus historias. Un show más, el último show del que espero poner pronto alguna foto (no tengo ninguna aún!)
Pero yo me quedo con la gente pasándolo bien, con la ilusión y la sorpresa. Con la tranquilidad con la que esta vez nos lo tomamos, con los recuerdos de un pueblo que vió pasar, hace dos años ya, el último show. Las cosas ahora son distintas. La intensidad, por la falta de novedad, sin duda menor.
Pero hoy brillaba el sol. Y es que la primavera anda cerca. No la oléis?
miércoles, febrero 21, 2007
Estreno
Por fin, este sábado, estrenamos.
Tras dos meses de intensa preparación de ratos libres, este sábado a las diez, estrenamos "Se lo que hicisteis el último carnaval" en un pase único y privado en Avila.
Debo decir que lo he pasado muy bien en la preparación a pesar de la prisa y la tensión de no llegar a tiempo (y lo que nos falta aún...)
Pero ensayar es lo que tiene, las risas.
Nuestros amigos muestran tanbién ilusión. Eso es lo que más me gusta. La ilusión. El no saber lo que van a encontrar, lo que van a ver. Algunos es que ni se lo imaginan...para sorpresa de todos, claro.
En fin, que creo que me tendria que haber dedicado a esto.
El viernes por la noche terminaremos los preparativos a las tantas y el sábado, ensayo general, todo preparado para el gran estreno.
Hay que estar unpoco loco...y también vivir con un poco de ilusión.
Tras dos meses de intensa preparación de ratos libres, este sábado a las diez, estrenamos "Se lo que hicisteis el último carnaval" en un pase único y privado en Avila.
Debo decir que lo he pasado muy bien en la preparación a pesar de la prisa y la tensión de no llegar a tiempo (y lo que nos falta aún...)
Pero ensayar es lo que tiene, las risas.
Nuestros amigos muestran tanbién ilusión. Eso es lo que más me gusta. La ilusión. El no saber lo que van a encontrar, lo que van a ver. Algunos es que ni se lo imaginan...para sorpresa de todos, claro.
En fin, que creo que me tendria que haber dedicado a esto.
El viernes por la noche terminaremos los preparativos a las tantas y el sábado, ensayo general, todo preparado para el gran estreno.
Hay que estar unpoco loco...y también vivir con un poco de ilusión.
miércoles, febrero 14, 2007
Siempre quise ir...
A L.A.
Si, es una vieja canción de Loquillo...que por algun motivo ha terminado en mi cd en el coche en los últimos días
Soy un poco obsesivo con esto de la música, me da por una canción y la oigo una y otra vez. Esa locura.
El caso es que cuando eso me ocurre es porque las canciones han significado algo o van a hacerlo en el futuro
En este caso no significa nada del presente, al menos eso creo, máxime con una canción del pasado
Pero sin embargo me ha traido a la mente un año de mi vida. Quizás lo podría llamar el año "carpe Diem", cuando los poetas muertos me enseñaron a disfrutar de la vida, a jugar a juegos de jóvenes, etc, etc.
Es muy difícil contar aquí las cosas que recuerdo. O más bien transmitir las sensaciones que recuerdo, que esta canción me trae.
Quizás todo se pueda resumir en un viaje, una convivencia, unos chicos en el campo, en primavera, una cabaña, una imagen grabada, un autobús, una mirada, unos gritos, caminos oscuro en el bosque de noche, la luna, sentarnos en una carretera por la noche, escuchar las motos, bajar al río, salir por el pueblo y hacer kilómetros en uno de aquellos viejos autobuses donde las guitarras tocaban, el agua y esa canción, que unas cantaban y otras veces sonaba desde un caset indeterminado.
Si, es una vieja canción de Loquillo...que por algun motivo ha terminado en mi cd en el coche en los últimos días
Soy un poco obsesivo con esto de la música, me da por una canción y la oigo una y otra vez. Esa locura.
El caso es que cuando eso me ocurre es porque las canciones han significado algo o van a hacerlo en el futuro
En este caso no significa nada del presente, al menos eso creo, máxime con una canción del pasado
Pero sin embargo me ha traido a la mente un año de mi vida. Quizás lo podría llamar el año "carpe Diem", cuando los poetas muertos me enseñaron a disfrutar de la vida, a jugar a juegos de jóvenes, etc, etc.
Es muy difícil contar aquí las cosas que recuerdo. O más bien transmitir las sensaciones que recuerdo, que esta canción me trae.
Quizás todo se pueda resumir en un viaje, una convivencia, unos chicos en el campo, en primavera, una cabaña, una imagen grabada, un autobús, una mirada, unos gritos, caminos oscuro en el bosque de noche, la luna, sentarnos en una carretera por la noche, escuchar las motos, bajar al río, salir por el pueblo y hacer kilómetros en uno de aquellos viejos autobuses donde las guitarras tocaban, el agua y esa canción, que unas cantaban y otras veces sonaba desde un caset indeterminado.
martes, febrero 13, 2007
Gente
Durante mucho tiempo, quizás de forma erronea, se nos ha inculcado que había que ser de ciencias.
No me entendáis mal, pero en el cole lo difícil eran las mates, en el instituto los más listos iban para ciencias y para entrar en la universidad si querías hacer ingenierías la nota se disparaba, eso sin contar con el reto de los primeros años, la escabechina, etc, etc.
Así pues, los chiquitos técnicos salían con sus flamantes títulos de la universidad para crear arquitecturas de redes de telecomunicaciones, configurar complicados equipos, pegarse cuando algo dejaba de funcionar porque el firewall de la red segura introducía microcortes que el concentrador ATM interpretaba como ordenes para apagarse y cortaba la salida con lo que el router ip se quedaba sin calidad de servicio (si, si, ya se que todo va inconexo)
Sin embargo, con el paso del tiempo, he descubierto que esto, en si, no resulta tan complicado. Es fácil realmente. Basta con un poco de voluntad, tiempo y ganas. Un buen libro y el equipo más rebelde acaba volviendo a su cauce.
Lo realmente difícil en este mundo es predecir el comportamiento de la gente. Ser capaz de interaccionar con organizaciones grandes, con gente de intereses muy distintos, ser capaz de buscar la mejor opción para todos y, no sólo eso, sino también lo más difícil, ser capaz de convencer de que efectivamente esa es.
Es algo que se aprende con la experiencia de la vida. No con los conocimientos de una carrera. Ni siquiera con psocología, dedicada, entre otras, cosas a eso.
Porque los seres humanos somos muy raros. Y cuando nos levantamos con el pie izquierdo no hay quien nos entienda.
Lo digo por experiencia.
No me entendáis mal, pero en el cole lo difícil eran las mates, en el instituto los más listos iban para ciencias y para entrar en la universidad si querías hacer ingenierías la nota se disparaba, eso sin contar con el reto de los primeros años, la escabechina, etc, etc.
Así pues, los chiquitos técnicos salían con sus flamantes títulos de la universidad para crear arquitecturas de redes de telecomunicaciones, configurar complicados equipos, pegarse cuando algo dejaba de funcionar porque el firewall de la red segura introducía microcortes que el concentrador ATM interpretaba como ordenes para apagarse y cortaba la salida con lo que el router ip se quedaba sin calidad de servicio (si, si, ya se que todo va inconexo)
Sin embargo, con el paso del tiempo, he descubierto que esto, en si, no resulta tan complicado. Es fácil realmente. Basta con un poco de voluntad, tiempo y ganas. Un buen libro y el equipo más rebelde acaba volviendo a su cauce.
Lo realmente difícil en este mundo es predecir el comportamiento de la gente. Ser capaz de interaccionar con organizaciones grandes, con gente de intereses muy distintos, ser capaz de buscar la mejor opción para todos y, no sólo eso, sino también lo más difícil, ser capaz de convencer de que efectivamente esa es.
Es algo que se aprende con la experiencia de la vida. No con los conocimientos de una carrera. Ni siquiera con psocología, dedicada, entre otras, cosas a eso.
Porque los seres humanos somos muy raros. Y cuando nos levantamos con el pie izquierdo no hay quien nos entienda.
Lo digo por experiencia.
domingo, febrero 11, 2007
Ensayos
Para aquellos que no lo sepan, en los tiempos recientes estoy, con unos amigos, metido en el ensayo de un pequeño show privado que tendrá lugar el próximo día 24.
Lo cierto es que es mucho trabajo. Todos los fines de semana ensayo...uff...y con la agenda de siempre se vuelve muuuuyyyy complicado.
Sobre todo porque en esta ocasión, a diferencia de otras, no basta con simplemente actuar, música, etc sino que se trata, sobretodo, de jugar con la percepción de la audiencia. Con lo que ellos perciben porque su visión y su participación son vitales.
Esto, que con una audiencia desconocida puede ser más o menos fácil, cuando la audiencia te conoce tan bien, resulta extremadamente complicado.
Pero las risas nos acompañan entre fallo y fallo, tomas falsas que quedan en el recuerdo al no ser grabadas.
La pregunta al final, es ¿qué guía a unos amigos a montar una cosa de estas? Una locura, supongo, cuando sigues el camino de la búsqueda.
Reiros, please, que la situación lo merece.
Lo cierto es que es mucho trabajo. Todos los fines de semana ensayo...uff...y con la agenda de siempre se vuelve muuuuyyyy complicado.
Sobre todo porque en esta ocasión, a diferencia de otras, no basta con simplemente actuar, música, etc sino que se trata, sobretodo, de jugar con la percepción de la audiencia. Con lo que ellos perciben porque su visión y su participación son vitales.
Esto, que con una audiencia desconocida puede ser más o menos fácil, cuando la audiencia te conoce tan bien, resulta extremadamente complicado.
Pero las risas nos acompañan entre fallo y fallo, tomas falsas que quedan en el recuerdo al no ser grabadas.
La pregunta al final, es ¿qué guía a unos amigos a montar una cosa de estas? Una locura, supongo, cuando sigues el camino de la búsqueda.
Reiros, please, que la situación lo merece.
miércoles, enero 31, 2007
Cuando los caminos son distintos
Ayer pude cenar con una amiga. Hacía bastante tiempo que no la veía. El hecho de que vivamos en ciudades diferentes nos ha empujado a ello.
La verdad es que nunca nos hemos visto mucho. Siempre en ciudades diferentes. Pero antes, como parte de un grupo de amigos, organizábamos cosas en las que participábamos ambos. Era algo divertido que supongo hizo que estuvieramos un poco más cercanos.
El tiempo quiso que esos amigos nos vieramos menos. Todos seguimos caminos distintos...
Sin embargo, a pesar del tiempo y de que nos veamos menos, cuando podemos y coincidimos, lo pasamos bien, como anoche.
Me alegro mucho de que sea así.
Es cierto que en la vida con el paso del tiempo la vida nos acerca y nos aleja unos de otros. Todos elegimos un camino distinto cada vez y no siempre vamos por el mismo sendero.
Pero es muy agradable recordar en pequeños encuentros los tiempos que fueron y ver que el calor de la amista sigue presente.
Me da pena cuando los caminos aunque no se cruzan no permiten tender lineas, siquiera telefónica, desde unos hasta otros. Supongo que depende de cada uno de nosotros.
La verdad es que nunca nos hemos visto mucho. Siempre en ciudades diferentes. Pero antes, como parte de un grupo de amigos, organizábamos cosas en las que participábamos ambos. Era algo divertido que supongo hizo que estuvieramos un poco más cercanos.
El tiempo quiso que esos amigos nos vieramos menos. Todos seguimos caminos distintos...
Sin embargo, a pesar del tiempo y de que nos veamos menos, cuando podemos y coincidimos, lo pasamos bien, como anoche.
Me alegro mucho de que sea así.
Es cierto que en la vida con el paso del tiempo la vida nos acerca y nos aleja unos de otros. Todos elegimos un camino distinto cada vez y no siempre vamos por el mismo sendero.
Pero es muy agradable recordar en pequeños encuentros los tiempos que fueron y ver que el calor de la amista sigue presente.
Me da pena cuando los caminos aunque no se cruzan no permiten tender lineas, siquiera telefónica, desde unos hasta otros. Supongo que depende de cada uno de nosotros.
jueves, enero 25, 2007
Egipto
Se me han ido unos dias sin escribir. Y es que los viajes se han multiplicado estos ultimos dias. Egipto fue el destino del último. Una locura de viaje de dos días de trabajo, de llegada a las cuatro de la mañana y primera reunión a las ocho, sirviendo, eso si, para encontrar un hueco para leer mi ultimo libro pendiente, Mr Chica, de Tim Crisold, regalo navideño cuyo final aún se resiste.
Pero no he abierto este post para hablar de trabajo o de libros (que también podría ser) sino para hablar de viajes, de sitios, de gentes, o mucho mejor, de las sensaciones que estos transmiten. Por una vez, el viaje de trabajo dejo dos horitas, casi tres, para recorrer los lugares cercanos y mientras mi boca se abría después de cenar en un barco en el Nilo a lo turista total y de cerrar los temas laborales a última hora de la noche, el cansancio quedó a un lado recien salido el sol para visitar las pirámides de Giza. No hablaré de ellas; mucho se puede encontrar en los libros.
La verdad es que cada vez que voy a un nuevo pais (nuevo para mi), me embarga una sensación extraña; mezcla de miedo y curiosidad. Y en esta ocasión no ha sido menos. Lo que más me gusta esa sensación es lo despiertos que mantiene a mis sentidos. Estos se activan al 100% en busca de datos, captando información, detalles, gestos. Impresiones.
El siempre turista europeo que por muy casual que vista no puede evitar el color de su piel ni su idioma de madre colonial nunca he entendido bien como es visto. Quizás con desidia, la del "bah, uno más", quizás con ansiedad, "lucky taxi driver?" o la de tantos que se cruzan mirando en las calles.
No siempre es fácil encontrar las palabras para describir estas sensaiones y a la gente. Las miradas. Siempre me ha gustado intentar descubrir las ideas que se esconden detrás de las caras nuevas. Y los viajes como no, la gente nueva, nueva para mi, claro, son la oportunidad perdida que despierta mis sentidos.
Y mientras un turista más, por dos horas, eso si, vuelve de su recorrido de turista, su mente se deja engañar pensando que ese lugar tan exótico donde encontró los pergaminos verdaderos es un secreto bien guardado para pocos elegidos y que el jardín de perfumes, al sur de la ciudad, es fuente de balsamos y perfumes de rica magia y mientras en la habitación del hotel cierro las últimas maletas, encerrado en el occidental, dejo, al cerrar los ojos, que el sueño piense que la brisa es lamento del desierto que golpea la noche tras la celosia de una torre de las mil y una noches
Y tras este retrato inocente de niño, me quedo con dos cosas. Una, con los detalles necesarios para poder ir la próxima vez de forma independiente (más o menos) si toures preparados, y otra, un pequeño regalo para un alma de la que ultimamente me he acordado bastante.
Este Bosco mío siempre tratando de sorprenderme.
Pero no he abierto este post para hablar de trabajo o de libros (que también podría ser) sino para hablar de viajes, de sitios, de gentes, o mucho mejor, de las sensaciones que estos transmiten. Por una vez, el viaje de trabajo dejo dos horitas, casi tres, para recorrer los lugares cercanos y mientras mi boca se abría después de cenar en un barco en el Nilo a lo turista total y de cerrar los temas laborales a última hora de la noche, el cansancio quedó a un lado recien salido el sol para visitar las pirámides de Giza. No hablaré de ellas; mucho se puede encontrar en los libros.
La verdad es que cada vez que voy a un nuevo pais (nuevo para mi), me embarga una sensación extraña; mezcla de miedo y curiosidad. Y en esta ocasión no ha sido menos. Lo que más me gusta esa sensación es lo despiertos que mantiene a mis sentidos. Estos se activan al 100% en busca de datos, captando información, detalles, gestos. Impresiones.
El siempre turista europeo que por muy casual que vista no puede evitar el color de su piel ni su idioma de madre colonial nunca he entendido bien como es visto. Quizás con desidia, la del "bah, uno más", quizás con ansiedad, "lucky taxi driver?" o la de tantos que se cruzan mirando en las calles.
No siempre es fácil encontrar las palabras para describir estas sensaiones y a la gente. Las miradas. Siempre me ha gustado intentar descubrir las ideas que se esconden detrás de las caras nuevas. Y los viajes como no, la gente nueva, nueva para mi, claro, son la oportunidad perdida que despierta mis sentidos.
Y mientras un turista más, por dos horas, eso si, vuelve de su recorrido de turista, su mente se deja engañar pensando que ese lugar tan exótico donde encontró los pergaminos verdaderos es un secreto bien guardado para pocos elegidos y que el jardín de perfumes, al sur de la ciudad, es fuente de balsamos y perfumes de rica magia y mientras en la habitación del hotel cierro las últimas maletas, encerrado en el occidental, dejo, al cerrar los ojos, que el sueño piense que la brisa es lamento del desierto que golpea la noche tras la celosia de una torre de las mil y una noches
Y tras este retrato inocente de niño, me quedo con dos cosas. Una, con los detalles necesarios para poder ir la próxima vez de forma independiente (más o menos) si toures preparados, y otra, un pequeño regalo para un alma de la que ultimamente me he acordado bastante.
Este Bosco mío siempre tratando de sorprenderme.
lunes, enero 15, 2007
¿ Y tu no cambias?
En estos días he tenido la oportunidad de conocer un poco más a algunas personas que había conocido a lo largo de 2006.
La situación personal de todos ellos, tan variopinta y a la vez tan cercana que los hace, nos hace compartir momentos, ha despertado en mi ese caracter de analista funcional, mente de ingeniero ALU, que llevo dentro y me ha hecho reflexionar.
Quizás lo común a todos ellos es su edad, algo en lo que me superan más o menos significativamente, en la treintena larga, casi en los cuarenta.
Y el motivo de la reflexión ha sido el transcurrir de la vida, como cambian las cosas, como hay leyes más o menos escritas...
Decía la madre de un amigo mío, otro de esos recién entrados en la treintena que no tiene pintas de casarse, que en la vida hay que formar una familia, que hay que ir pensando en tener niños, que hay que sentar la cabeza.
En el otro lado estaban mis amigos los singles, los fortunate singles de mi amigo H, los LAT, etc, etc, que promulgan los nuevos modelos de vida, la soltería, las relaciones liberales, eso que supongo se dice a los 30 para justificar...
Pero viendo ahora a los que nos aventajan en 10 años, los hay que han terminado sus relaciones, algunos con niños, otros que han seguido el modelo "guay" y viven su soltería con cierto sabor agri-dulce, otros que siguen su modelo de matrimonio/pareja de lo más variopinto, de evolución familiar, de locular conyugal, de pasión y también de desidia...
Al final y sin extenderme más, quería llegar yo a que, después de todo, los seres humanos buscamos lo mismo siempre. (Y aquí que cada cual piense lo que quiera, quedándose en la superficialidad de la lujuria o entrando a las locuras del cerebro o, mejor, del alma).
Lo realmente difícil es encontrar algo que dure siempre, que nos haga felices siempre y que nos traiga la estabilidad que todo buen amante del riesgo necesita.
Supongo que nuestro nivel de exigencia, niños caprichosos que somos, nos lo pone asi de difícil.
La situación personal de todos ellos, tan variopinta y a la vez tan cercana que los hace, nos hace compartir momentos, ha despertado en mi ese caracter de analista funcional, mente de ingeniero ALU, que llevo dentro y me ha hecho reflexionar.
Quizás lo común a todos ellos es su edad, algo en lo que me superan más o menos significativamente, en la treintena larga, casi en los cuarenta.
Y el motivo de la reflexión ha sido el transcurrir de la vida, como cambian las cosas, como hay leyes más o menos escritas...
Decía la madre de un amigo mío, otro de esos recién entrados en la treintena que no tiene pintas de casarse, que en la vida hay que formar una familia, que hay que ir pensando en tener niños, que hay que sentar la cabeza.
En el otro lado estaban mis amigos los singles, los fortunate singles de mi amigo H, los LAT, etc, etc, que promulgan los nuevos modelos de vida, la soltería, las relaciones liberales, eso que supongo se dice a los 30 para justificar...
Pero viendo ahora a los que nos aventajan en 10 años, los hay que han terminado sus relaciones, algunos con niños, otros que han seguido el modelo "guay" y viven su soltería con cierto sabor agri-dulce, otros que siguen su modelo de matrimonio/pareja de lo más variopinto, de evolución familiar, de locular conyugal, de pasión y también de desidia...
Al final y sin extenderme más, quería llegar yo a que, después de todo, los seres humanos buscamos lo mismo siempre. (Y aquí que cada cual piense lo que quiera, quedándose en la superficialidad de la lujuria o entrando a las locuras del cerebro o, mejor, del alma).
Lo realmente difícil es encontrar algo que dure siempre, que nos haga felices siempre y que nos traiga la estabilidad que todo buen amante del riesgo necesita.
Supongo que nuestro nivel de exigencia, niños caprichosos que somos, nos lo pone asi de difícil.
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