domingo, diciembre 28, 2008

Voy a morir en Invierno

Lo tengo claro. No sé en que año será, no sé cuando. Pero si muero de forma natural víctima de alguna enfermedad, estoy seguro que mi cuerpo decidirá apagarse en Invierno.

Y lo sé porque ahora que los días se empiezan a alargar (si, aunque no os déis cuenta), ahora que empiezo a ver a lo lejos la buena temperatura y a añorar sentir las ganas de hacer muchas cosas, ahora me llevan los demonios cuando al salir a la calle aún hay frío, cuando hay días que siento como mi alma dice que igual es mejor quedarse en casa a ver una peli tranquilamente, cuando mis músculos se cansan de ir y venir de accá para allá; ahora que estos días me recuerdan la soledad me gusta soltar amarras.

No me gustan nada las tardes de domingo que huelen a fin de nada y comienzo de menos. Menos con este frío. Así que seguro que será así.

Rayando el sol.

lunes, diciembre 22, 2008

El Mercado: ley de la oferta y la demanda

La Ley de la Oferta y la Demanda es muy complicada.
Si, es cierto que la primera vez que te la explican parece muy fácil pero luego te enfrentas a la realidad y resulta mucho más complicada.

El tema está muy claro cuando la oferta depende de la demanda para sobrevivir. En tal caso se adapta.
Pero ¿y si no?

Me explico. Porque diréis que estoy loco. Cuando la oferta no necesita a la demanda para vivir porque es una ONG, porque tiene otros objetivos distintos de los tradiiconales (ganar más dinero), resulta que por un capricho coloca la oferta en el mercado.
¡Y resulta que el mercado no la quiere! Quiere otra oferta. Pero la oferta es caprichosa. Y así van las cosas.

El caso es que en este juego descubre uno que la oferta puede ser tentadora.
Porque todas las ofertas son siempre tentadoras.
Y ahí entra el lío. Acabas teniendo algo que no necesitabas solo porque las luces en la tienda eran muy brillantes.
Y encima pierdes el esfuerzo que necesitarías dedicar a conseguir lo que realmente buscabas.

Lo que digo, un lío.

Así que nada, aquí estoy, jugando con la oferta y la demanda, enmarronado todas las navidades con un informe para los grandes jefes a pesar de estar de vacaciones y viendo como la oferta y la demanda juegan entre ellas.
En fin, es el juego. ¡con lo que me gusta a mi el juego!
y no es que sea ludopata.

Aprovecho el momento para desearos un genial 2009 que seguro que lo va a ser. Os dejaré una canción.

Y mientras me voy a ver si escapo de Mike Hammer, que desde el viernes noche tiene interés en saber dónde terminé. Pero eso es otra historia que, visto de esta manera, de alguna forma tiene que ver con la oferta y la demanda.

jueves, diciembre 18, 2008

De Cumple


Queridos amigos,
Como estoy de cumple, os dejo una pequeña fiesta en el blog.
¡a disfrutar toca!

Enjoy!

lunes, diciembre 15, 2008




Con la botella del ron.

Soy un pirata, salgo a cubierta disfrazado de pirata. Corbata y camisa pirata. Boda pirata.

La vida pirata la vida mejor

Un espejismo de sábado, de fin de semana. Una boda falsa, una farsa de boda. eso sí, por todo lo alto. Y no puedo uno menos que disfrazarse de pirata.

sin trabajar, sin estudiar...

Es vender imagen, después de tantos años sin ver a nadie. Juegos y más juegos, comentarios, frases. Alta alcurnia, bailes y viejas caras unos años más viejos

soy capitan...

Muchos viajes, muchas historias, vidas que van y vienen.

Como un paréntesis flash back.

Pero prefiero quedarme con el futuro. Que sigue pintando al sur.

Dicen que para hacer bien el amor hay que venir al sur (ir en mi caso). Y con este frio, más aún.

Enjoy y buena nueva semana

martes, diciembre 09, 2008

El sur y la Montaña Social



Para estos niños que corremos todo el día por Madrid, bajar al sur significa muchas cosas; reencuentro con queridas amigas, risas y planes a veces nuevos, a veces innovadores, noches de confesiones, juegos, calor y frío... Todas ellas juntas (y quizás alguna más que me dejo en el tintero quien sabe si aposta) hacen de las escapadas al sur momentos especiales que no pueden dejar de tener un rincón en este blog.
No sé muy bien por qué. Quizás por el aroma a Azahar de los lugares más costeros que se deja sentir, incluso tenue, en los días más grises del invierno; Quizás por la temperatura agradable que envuelve el ambiente; quizás por...¡yo que sé!

Porque la realidad es que esta escapada el Azahar brilló por su ausencia (quizás solo en mi mente quedaba algún recuerdo), la temperatura no fue precisamente la óptima (Sierra Nevada es lo que tiene cuando está nevada) y ciertos asuntos familiares me hicieron ir y venir de Madrid a Granada 2 veces el fin de semana.

Será entonces la imagen de la montaña nevada a media noche solo iluminada por la luna, las estrellas escondidas tras nubes de algodón que cubren del claro oscuros los colosos 3000 que por supuesto no subidos, será la noche de frío y risas, el amanecer de agua que por una vez no está helada, la sopa caliente...

O será la vuelta a la vida, a los paseos por el campo, a las imágenes de otros tiempos en forma de Seminario cerrado hace 20 años y comido por la maleza. ¡ay, lugar incomparable para grabar un corto! Pero nuestro productor, Xavier ya se sabe que en invierno no viene a España.

Será que como todos los grandes momentos sabemos lo que pasa pero no el por qué pasa.
Pero eso si, sabemos que son grandes. Especiales.



Podría contar muchas cosas de este fin de semana, algunas, en Madrid, muy tristes, otras, también en Madrid, totalmente demoledoras (aún estoy en shock de ciertas noticias, además de las tristes, que eran de alguna forma esperadas)
Pero prefiero quedarme con la parte alegre de la vida. Ya se sabe, "Carpe Diem" o "Enjoy" en su versión más marketiniana.

Os dejo una foto de donde seguro que nos hubiera costado mucho llegar (a falta de una imagen de la montaña por la noche desde el refugio) y una canción, como siempre, cargada de significado y, esta vez, muy especial.



lunes, diciembre 01, 2008

Impasible

A veces me muestro impasible. Siempre se me ha dado mal transmitir mis veraderos sentimientos. Mis sensaciones. Y sin embargo son el principal alimento de mi alma. Supongo que es cierta aquella descripción que alguien hizo un día de mí "un tipo gris que camina cabizbajo por los pasillos y que..."
Quizás por eso me gusta la puesta en escena, espartana, de Los Punsetes. En un fin de semana marcado por un baño de realidad al más puro estilo de "Accidentes" que terminará en unos días en el cementerio, mucho me temo, mi centro comercial se convierte en concierto en la Nasty.



La aparición posterior de Montañas no fue bien recibida por mi espíritu oscuro que prefiere quedarse con las canciones de los nóveles.
Casualidades de la vida que un antiguo conocido sea justo el hermano del guitarrista.

Tiempo para disfrutar de la música. Mucho frío que no es bien recibido en este mes que se ha hecho largo, justo antes de que empieze la siempre agradable etapa navideña.
Granada espera entre tanto. Y me pregunto que debo hacer.

Me gusta tu camisa. Sí, así están los temas. Concluir debo pues con una disculpa al museo del Prado. No fue de recibo el comportamiento. Pero mi espíritu necesitaba reencontrarse consigo mismo.

lunes, noviembre 24, 2008

Dicen que para hacer reir a Dios solo tengo que contarle mis planes



Bella

Un momento, un deseo, una familia, un colegio, una casa, una fiesta.
No mires al pasado; no mires al futuro. Mira al presente. dejate llevar. Dalo todo.
No te guardes nada dentro. Carpe Diem, aprovecha el momento. Mañana no sé que pasará. Ayer no recuerdo que pasó.
Libérate. Deja atrás prejuicios, deja atrás los detalles. No te ates más cada vez.
La vida es complicada solo si tu quieres que lo sea.
Enjoy yourself and get lucky!
La suerte viene sola. Solo tienes que buscarla. Está ahí esperándote.
No te quejes de nada. No seas víctima. Siempre hay algo bueno. Mira el vaso medio lleno. Da lo mejor de tí. Solo tienes que ser feliz.
Transmite tu felicidad. Seguro que estás llen@ de ella.

Música árabe. Sensual. Silenciosa y profunda. Paradójica.
Dalo todo. Disfruta del momento. Da igual que el corazón se salga de tu pecho. Da igual incluso que en ese momento se pare. Porque la vida es so, momentos.

Una familia. Igual funciona. Igual no. Igual se rompe. Pero los cinco años no te los quita nadie. Cinco años de aprendizajes y grandes experiencias.
Viaja al estranjero. Aprovecha oportunidades, momentos, lugares. No mires atrás. Libérate.
Duerme cuando mueras.
Rusia, China...tantos otros sitios.
Cañas, risas, coca cola. Cenas y más cenas. Sacas a todos. Hay que innovar. La vida sigue. Entregate una noche más.
Baila el rock. Baila lo que quieras. Lorena, Débora. Se natural. No te acuerdas, ¿y qué mas da?
Quiero que todo se centre
Supongo que nadie lo entiende. Es una pequeña licencia. Confío en que cada cual la interprete.
Bienvenidos los que vienen otra vez por aquí. Animaros a comentar.

Animaros a vivir. Un video. Una imagen. Un momento.
Carolina, trátame bien. Un poquito de samba por favor.

martes, noviembre 18, 2008

Espectáculos

Me gusta los espectáculos. Me gusta el teatro, el cine; me gusta subir a un escenario.
Me gusta ver y sentir la magia y la fuerza de un actor o una actriz dandolo todo por un número.
Me da vida la energía que transmiten, las chispas que desprenden; me gusta sentir el calor de los focos.

Me hace cerrar los ojos el sonido fiero en 5.1 de una sala THX; Me hace abrirlos los rápidos y casi improvisados movimientos de una actriz entregada en cuerpo y sudor a su papel.
Me hace llorar con sus gracias un cómico haciendo monólogos y me hace reir un rey Lear renqueante.

Pero me pierden los musicales. No aquellos al más puro estilo Broadway que pululan hoy por la Gran Vía. No. Me pierden las escodidas obras de arte en salas de tercera en el centro de la ciudad. Esos en que la ilusión brota por los poros que sacan un rato de debajo de alguna piedra para ensayar una y otra vez.

Me pierde la música de viva voz.

Todo me pierde especialmente cuando la compañía es buena, más si aparece de sopetón.

Saludos de martes compañeros

martes, noviembre 11, 2008

Honor

Dice mi memoria que hace mucho tiempo, en varias ocasiones, cuando mi familia necesitó ayuda, un alma noble, en honor a la amistad y la nobleza os ofreció aquello que necesitábamos sin esperar nunca nada a cambio.

Esta semana ese alma noble llamó a mi puerta pidiendo ayuda. Para mí ha sido todo un honor el poder corresponder de la mejor manera posible.

Dos sensaciones bien distintas se han desarrollado en mi corazón. La primera de ellas, la rabia. Porque la necesidad de ayuda en este caso viene dada por las malas artes de otros que se han aprovechado de la nobleza de esta alma.
Y porque todos mis esfuerzos no son suficientes más que para colocar un pequeño remiendo en la situación. Un remiendo que sí, permite salir del paso pero que no es suficiente para hacer que las aguas vuelvan a su cauce.

La segunda sensación es difícil de explicar. Es la del "deber cumplido", la de sentirme útil, la de haber podido ayudar a alguien a quien estimo.


Todo esto me sirve para reforzar mi creencia de que los valores están por encima de todo y de que la satisfacción de cumplir con ellos es la mayor recompensa posible.
Alguno, supongo, dirá que soy un tonto.

Entre tanto, la vida sigue, jugando a ganar, como siempre pero esta vez, sin perder, que no es poco.

Y todo esto en la semana que, casualmente también, se dió un momento de shock cuando rechazé una pasta en virtud de una palabra: TRUST.
Y es que en inglés, que digo yo que igual suena pijo, me resulta más molona.

Os dejo una canción (así David sabe que hay música cuando lo lea desde el móvil)



Sirva este acierto por tantos otros desaciertos

lunes, noviembre 03, 2008

Irrealidad



La mente es sabia. Nos hace ajenos a los miedos, a los peligros, a la realidad. Por eso cuando de repente pasa algo, saltamos sacudidos por un terremoto emocional. Sensaciones de nuevo aunque no siempre esperadas.

Al león le cuesta levantarse por la mañana. Una fiera llena de fuerza y energía pero al que carcome la desidia. Los años pasan por el sin que se de cuenta de lo que puede hacer y que no hace. Ni siquiera piensa en sus miedos.
Mientras, en el banco sigue apareciendo dinero todos los meses.
Mientras, en la tele siguen contando vidas de otros que pasan sin prestarle atención. Las series de la tele evolucionan. El león se sienta dormitando a verlas.
Mientras, en la librería de la esquina siguen apareciendo nuevas novelas que leer sin profundizar.
Mientras las vidas siguen. Y nadie se para a mirar.

Por la tarde no quiero mirar a mi alrededor. Los centros comerciales abruman pero una vez dentro atraen. Las luces actuan como sirenas que guian al espíritu de Ulises hacia la máquina lectora de tarjetas. ¡zas! ¡zas! Otra vez ¡zas! Y que más da.
Pero las personas que hoy van no son las mismas de hace 20 años. 39 de celebración. ¡quién lo diría!.
Tanto tiempo pasado, tantas cosas, alegrías y tristezas. Las cremas y maquillajes no ocultan ya las arrugas de la cara. Y la ropa los trajes, las piezas a precio de oro del centro comercial distraen la imagen de la realidad.
Un día habrá una trajedia. Todos los sabemos. Pero no la queremos mirar. Y seguimos con nuestras vidas esperando ese momento en que nos arrepintamos de no haber estado a la altura en el momento adecuado. De no haber tomado una mano o dado un beso.

Por la noche las hadas y los duendes se preguntan qué ocurrió para que no acabara disfrazado en Halloween. Las cosas cambian pero no quiero que cambién.
Así que las hadas y los duendes juegan en la noche, son los reyes de sus pequeños micromundos. Palabras y bailes que dejan paso a miradas, roces y todo eso que tu mente ahora atina a imaginar.
Pero en la calle atracan a una de las nuestras. El momento tiene muchos finales. Pero solo uno es el bueno, uno no demasiado malo. Solo el susto. Policía, sangre, un móvil perdido. Un nuevo aviso de la realidad.

La resaca de principios de semana hace que el río vuelva a su cauce. Cuando un río desborda no se sabe lo que puede pasar. porque siempre hay gente que vive en la orilla.

A veces me pregunto que pasaría si todos miráramos un poco mas a nuestro alrededor.

Enjoy!

lunes, octubre 27, 2008

Preparados para el fin, que ya no queda nada



Comienza la desconexión...
A pesar de los últimos regalos de este verano en forma de días soleados y buenas temperaturas no podemos evitar que el otoño aleja el sol de nuestra parcela en la superficie terrestre.
El jueves nos dió ya un susto con una bajada repentina que a más de uno pilló por sorpresa por la mañana temprano en el camino hacia el trabajo.

Y es como una cuenta atrás. Mientras temo lo que vendrá a mediados de semana espero con ilusión la navegación hacia las islas en la que me enbarcaré el fin de semana. El temporal será compañero nocturno mientras caminamos hacia calas de Ibiza y Formentera.

Pero mientras pienso en el futuro, este gigante nuestro sigue girando y los humanos hacemos por vivir en él.

La bolsa se hunde, los dramas se suceden y todos miramos alrededor no vaya a ser que nos toque a nosotros en la siguiente. La temida crisis es como el temporal y la nieve que en poco tiempo vendrán.

Pero no quiero pensar en ello. Prefiero quedarme con el regalo de este otoño parco en puentes y días festivos. Quedarme con la excursión por el, llamémoslo así, rincón de la romería, ese monte, ese valle que observa silencioso como Madrid crece día a día, como echa sus humos contra el que apenas se queja, que observa como los urbanitas volvemos atascados domingo tras domingo al corazón de esta nuestra ciudad.

Ese rincón monte arriba de Cercedilla, allá sobre Navacerrada donde tiempo atrás se atrevía a alzarse orgulloso el puesto de control de la Bola del Mundo.

Una foto de un rincón donde merendar, por el que caminar que en breve volverá a estar cubierto de nieve.
Un rincón cercano en el que los pinos nos ayudan a olvidar. Y a seguir viviendo. Un lugar que seguirá igual cuando no haya crisis, cuando la ciudad sea otra y cuando nosotros hayamos pasado a ser también otros. Allí donde nuevas generaciones habrán aún de descubrir los pequeños secretos que ahora disfrutamos nosotros.

jueves, octubre 23, 2008

Enjoy VI: Los Recuerdos del Ayer

Un año más, con un par de semanas de retraso, eso sí, el Enjoy llegó, en esta ocasión de la mano de series de los 80.



Fue el proyecto más ambicioso de todos los anteriores pues combinó las tradicionales Gymkanas de los Enjoys con sus comidas y juegos con los grandes espectáculos al más puro estilo MammaMía Show y Se lo que hicisteis el último Carnaval (que había sido las dos ediciones anteriores)
Para aquellos que nunca han estado en un Enjoy resulta difícil describirlo. Gente ya con una reputación que mantener comportándose como auténticos niños, corriendo, actuando, disfrazados, haciendo el payaso. Pero esa, por supuesto, es la imagen más oscura de aquellos que no se saben divertir.
El Enjoy es un concepto, una oportunidad para volver a ver a viejos amigos, para conocer gente nueva, para recordar viejos tiempos y para volver a sentirse joven, para experimentar ciertas locuras dentro de un marco controlado...relativamente.

En esta ocasión el resultado se puede calificar de éxito. 48 asistentes, 39 quedándose a dormir, 4 actuaciones, 3 juegos y una larga noche de bailes.

¿con qué quedarme?
No sé, cada cual de los asistentes podría quedarse con alguna escena, con un momento. Quizás las cañas entre juegos y cena, las escenas de V con las malísimas DIana y Lydia, las de El Coche Fantástico con nuestro particular Michael Knight al estilo hombres de Paco o el colofón final de Vacaciones en el Mar. Quizás con los bailes nocturnos que a alguno de las habitaciones superiores dejó sin dormir o quizás, con las anécdotas de cada momento: los coches que escondían otro tipo de sorpresas en las tinajas de la bodega (aunque no todo el mundo las descubrió); los comentarios de la señora al hacer la compra: ¿no se os estropean tantas manzanas?; la búsqueda de las pistas y la inexplicable respuesta: Melmac; las palabras de elogio: "ese acento extranjero te sale genial" (dichas a una de las artistas que efectivamente no es local); esos comentarios de última hora de la noche entre risas y bailes y acciones que buscan ¿salvar?

Yo me quedo con un agradecimiento especial a las tres colaboradoras de este año, miembros imprescindibles de la organización por su dedicación y entrega. Y me quedo con las ganas de pasarlo bien de todos los asistentes.

A los que no pudísteis venir, quizás el año que viene.

Enjoy!

lunes, octubre 13, 2008

El tiempo

Ese es mi peor enemigo: el tiempo.
Se escapa, no me deja terminar nada. Toca a mi puerta un día tras otro para que termine las cosas, una detrás de otra.

En estos días en que se juntan tantas cosas de siempre con otras más nuevas y en las que los preparativos del enjoy cubren el día a día, en el fondo, me siento feliz.

Será cuestión de masoquismo.

Pero no tengo tiempo para más.

lunes, octubre 06, 2008

Nebulosa

Una nebulosa es una región del espacio constituida por gases y polvo.
Nunca he estado en una nebulosa; de hecho, creo que será imposible que ninguno de nosotros llegue a esos sitios en breve; más bien tendremos que esperar unas generaciones.



Pero hay otro tipo de nebulosas en las que sí que nos encontramos de vez en cuando.
Las llamo así porque la sensación es (o debe ser) igual a la que se experimentaría viajando por tan éxótico lugar. El polvo y los gases engañan a los sentidos y al igual que en un sueño no sabemos qué es realidad y qué es ficción. Qué caras se cruzan ante nosotros como espectros o simples hologramas frente a otras que son seres de carne y hueso.

Sin embargo, haciendo gala de una de las máximas: "en el riesgo está el placer", haciendo gala de ella, me siento cómodo en medio de tal maraña de turbaciones para los sentidos.
Y es que las nebulosas tienen una notable importancia cosmológica ya que son los lugares en donde, por fenómenos varios, nacen las estrellas.

Hay días que son muy reales y tangibles. Pero otros, sin saber el motivo, quizás por la novedad, quizás por lo estraño del momento o del lugar nos sentimos en una nebulosa.
No sé muy bien cómo se forma, como nace en el entorno. Solo sé que un día estás terminando de trabajar en un mundo real y entras, sin saberlo, en un mundo totalmente difuso de fin de semana. Muchas gentes, muchas caras, se esconden en la nube y te dejas llevar. Simplemente vas como un ciego dando palos medio metro delante envuelto en la bruma, escuchando el mar y sintiendo como la adrenalina se acelera.
Es común, en medio de esa confusión encontrar personas, caras nuevas, algunas de ellas sirenas en medio de la noche como aquellas que un día llamaron a Ulises.
Las leyendas hablan después de algunas de estas personas; son como personajes de ciencia ficción, de los que todo el mundo duda de su existencia.

Pero hoy lunes, después de un fin de semana en medio de la niebla de esta nebulosa personal puedo decir que "yo las vi"



Y entre tanto, me pregunto si en esta nebulosa también nacerán estrellas.

domingo, septiembre 28, 2008

Vanitas Vanitatis

Vanidad
Sentimiento incontrolado.
Almas en mil pedazos vestidas de oro camufladas en la oscuridad de la noche.
Vaos de cáncer, humo que envuelve los trajes de tercipelo. Noches sin fin entre efluvios de vanidad que nos vuelven ebrios
Espíritus que sonrien, que juegan, que se acercan, que se alejan, que marcan su paso, que marcan la distancia a romper.
Saltos, gritos, tonos malsonantes que arremeten contra tímpanos que aguantan estoicos la vibración de las paredes, de las manos que tiemblan entre nicotina y cubitos de hielo.
Gotas de sudor que estropean el torpe maquillaje que camufla imperfecciones de los ya perdidos 20 años. Aromas humanos que juegan su papel más primitivo.

Vanidad
Gestos torcidos que desprecian el orgullo del pavo real.
Orgullo de plástico que esconde miedos y temores, frágil máscara del baile de disfraces en una noche de eterno carnaval.
Desidia amarga ahogada en la resequedad de una garganta, alcohol inyectado en sangre.

Vanidad
Máscaras que se rompen, chispas que salen de los ojos mostrando almas débiles e inseguras. Trozos de pasado que saltan en mil pedazos ante un roce, una caricia, un aroma aún más humano.
Carolina, Davidoff, Anais, Paco...Fortuna, Marlboro, Ducados...Brugal, Havana, Ballantines.
Palabras falsas sin un ápice de verdad que colman las aspiraciones de los jugadores.
Acida crítica envuelta en roces, saliva, movimientos.

Vanidad
Noches de luz y de pasión, mañana de resaca y despedidas. Rastro de Madrid, rastro de gafas oscuras que sustituyen máscaras y enigmas.

Comportamientos Humanos.

Ti, ti, titititi...un despertador nos vuelve a traer a una mañana de lunes otoñal.
Los años siguen, la vida sigue.

Seguimos de relatos...mezclando sensaciones.



jueves, septiembre 18, 2008

El mar

Hoy venía aquí a hablar de un grupo nuevo y sus nuevas canciones.
Pero la sensación que experimento es extraña; creada por las imágenes que se muestran ante mí.
Son algo más de las ocho de la noche. El sol agoniza sobre Madrid y su reflejo brillante sobre las tuberías del tejado de la empresa dan un destello de vida en el ambiente mortecino del otoño que se aproxima.
No hay nadie ya por aquí. Si me asomo fuera del despacho solo veo mesas vacías y alguna luz que quedó encendida. Por eso prefiero no mirar; solo sentir el silencio. Y seguir mirando por la ventana los últimos rayos de sol sobre el tejado.
Es jueves. Día de noche larga o corta según las voluntades.
Noche, quizás, para escuchar música.

Porque mientras termino de ver como el naranja del cielo se torna en gris, quiero volver a la recomendación del principio. Un grupo que empieza, de estilo ochentero de ese que me gusta. Raros, sí, un poco, como todos.
Pero lo cierto es que es mejor no describir nada. Mejor que cada cual se forme su propia idea: www.lospunsetes.com




Mientras, la nave sigue su camino. Es curioso pensar que puesto que siempre describo sensaciones de forma más o menos poco clara, cuando quise escribir un pequeño relato, finalmente se entiende como una expresión de sensaciones.
Quizás porque no sé escribir sin trasmitir sensaciones.

Enjoy compis

domingo, septiembre 07, 2008

Rumbo a alguna parte

La puerta del control se deslizo a ambos lados con su zumbido habitual. Detrás de mi se escuchaban gritos, señales de alarma, luces rojas que giraban indicando el inminente peligro. Pero sólo pude escuchar el zumbido de la puerta, más aún cuando esta se cerró a mis espaldas.
No había nadie vigilando la puerta como antaño, cuando dos agentes custodiaban la entrada al puesto de control de la nave.

No me sorprendió.

Tampoco me resultó extraño que nadie se ocupara de pilotar. El centro de control aparecía desierto. Nadie el el puesto del comandante, ni en los puestos de navegación. Un cuerpo yacía en el suelo a la derecha, junto al puesto de comunicaciones.

Quise mirar quien era, girar su cuerpo para identificar qué compañero había sido el úlitmo en luchar porque nuestra empresa tuviera éxito; pero pronto olvidé que algo de él aún quedaba allí y comenz´a andar, despacio, embrujado por el tenue y armónico brillo de la señal amarílla de mensaje entrante.

Muchos mensajes de emergencia se acumulaban ahora en el centro de control. Sin embargo, pude recordar con nitidez tiempo atrás cuando caminábamos ciegos hacia nuestro incierto sino. Recordé aquellos momentos en los que ningún mensaje pudo alentarnos.

Mientras, delante de mí se mostraba la hecatombe que ocurría a nuestro alrededor, aquel planeta desolado bajo nosotros y tantas naves de la flota luchando en medio de del vacío espacial por un hueco en la historia particular de cada uno de nosotros.
La luz tenue del sol cubría todo de un brillo blanquecino que por un instante me hizo pensar en tantos viajes al otro lado fruto, quizás, de los miedos y terrores de la humanidad.

Pero ¿cómo podía ser que hubieramos llegado hasta allí? ¿cómo podía ser que aquella nave llena de vida, envidia de la comunidad por sus fiestas, sus actos sociales, aquella que no conocía la derrota en su obsesión por cumplir con su deber, aquella cuya tripulación se hacía llamar familia, envidia de tantas tripulaciones y de la que toda la flota estelar se sentía orgullosa, cómo podía ser que hubiera terminado así?

No hay peor derrota que aquella en la que no hay enemigo; en la que luchamos contra nosotros mismos, contra nuestros miedos, nuestros rencores, nuestras virtudes...

Ahora todo quedaba atrás. Y sin embargo aquí me encontraba yo, buscando una respuesta, buscando una ¿solución? Mirando atrás sin ni siquiera pensar en las razones de tal desastre. En plena transformación hacia el futuro.

De nuevo escuché el zumbido de la puerta de acceso. No quería saber quien era.
Supongo que en la esperanza de muchos de los que ahora corrían estaba la lejana idea de verme aquí, tomando de nuevo el control y emprendiendo un nuevo camino para todos.

Pero no quise mirar atrás. Ya era demasidado tarde. mientras disponía las instrucciones en el computador para desprender el control del resto de la nave creo que alguien habló. Fueron las últimas palabras antes de escuchar por última vez el zumbido de las puertas al cerrarse.
Era demasiado tarde para mirar atrás o para intentar salvar algo del pasado.
Sólo los recuerdos de los buenos momentos vividos y la lección de la experiencia me acompañarían en el nuevo camino. Un camino hacia el cambio que empezaba en este momento. Un camino que me despegaba definitivamente del pasado.
Un brillante futuro esperaba allá delante.

lunes, septiembre 01, 2008

Los finales siempre son especiales

El último fin de semana de Agosto suele ser especial. No porque pase algo especial. Es complejo de explicar pero no es necesario algo diferente para que un instante o um momento sea especial. Es más la percepción que uno tiene, la sensación que se le queda.
Para mí el último fin de semana de Agosto siempre huele a cambio. A transición.
Se terminan las vacaciones, la ciudad se llena de nuevo, comienza el correr de un sitio para otro de nuevo y se hace necesrio cambiar otra vez el chip. Volvemos a producir.
Curiosamente no lo siento como un moento de cambio importante. Las decisiones caen cuando tienen que caer y no en momentos de transición de etapas. Y esto no es más que eso, una transición de etapas sin trascendencia alguna. Un cambio de estado de ánimo. De bueno a muy bueno, pero diferente. Tampoco vamos a caer en aquello del otoño, la depresión, el síndrome postvacacional. Honestamente me siento mayor para esas cosas.

Así pues la transición se dió de mano de unas fiestas en este caso de Colmenar. Los que me conozcan sabrán que nunca he sentido ningún aprecio por los toros o el espectáculo que estos traen consigo. No entraré a valorar las implicaciones de respecto a la vida del animal, salvagismo y un largo etc. Pero por H o por B, resultó que el sábado acabé en la plaza de toros observando los comportamientos de la gente y el protocolo de la supuesta fiesta nacional.
El protocolo de la fiesta en sí no me llamó en especial la atención. Algo que se repite siempre de igual forma. Pero si me quedaré con la imagen e aquella plaza. ¿qué imagen? Una vista a la sombra oscura, llena de gentes de mediana edad que disfrutan del espectáculo, los que realmente han venido a verlo; al sol, la contrapartida, peñas y más peñas, gentes de bocadillo y cerveza, de botellón encubierto ante la mirada atenta de la guardia civil y la apariencia respetable del consistorio en forma de presidente arriba en la tribuna. Pasodobles de la banda que se mezclan con la música y los cánticos, orquesta en mano, de las peñas semidesnudas que saltan, bailan, beben, siguiendo de algún modo el protocolo pero ajenas a un espectáculo lejano en la arena. No para todos, si para algunos.

Los amigos, como no podía ser de otra forma, fuimos parte peñista durante la fiesta y durante el resto de la noche. Una peña en forma de Cobra. En honor a aquello que le pasó a OH, tiempo atrás, en un entorno en que no había espaldas en las que se podía guardar. Ella lo había dicho "Me hizo la cobra" Y todo lo que vino detrás aquí quedó reflejado.
Fue el sol nublado de un sábado último de verano, ese que aún dura y que dió paso al cine, uno de invierno o de otoño, que aùn no ha llegado. Peregrinos. Una peli que en otro momento me hubiera impactado más. Aparte del impacto que el trato en momentos despectivos de la directora sobre nuestro país tuvo sobre nuestro coronel, me quiero quedar con la convivencia. Las relaciones de las personas y lo que siempre me ha gustado de estas cosas: la capacidad de la convivencia en entornos nuevos o distintos para hacer que las personas suavicen comprotamientos radicales y aprendan a ponerse en el lugar de otros con sólo imaginar.

Y es que no hay nada mejor que dejarse llevar por la imaginación.

Os dejo una foto, una foto de graduación en el año de la graduación que nada tiene que ver con los peregrinos y mucho con nuestro, el de cada cual, peregrinar particular.





Besitos de lunes

sábado, agosto 23, 2008

La Conjura de Efeso

Si, ya sé que podría ser el título de un bestseller de Clive Cusler pero no es el caso.
¿Entonces qué es?
Empecemos por el principio.

Ante todo, hello everybody. I am back!
Y es que ya se ha ido un més. El lunes volverá la rutina, volverá la empresa, el trabajo, los fines de semana por Madrid, las noches de calor que se tornan ya a final de verano...Volverán tantas cosas que me hacen amar y odiar esta ciudad.
Y quedará en el cuerpo esa sensación de resaca después de un mes por esos mundos de Dios.
Un mes que parece nada y que ha sido mucho, de tantas y tantas experiencias, gentes, personas, amigos, lugares y sobretodo sensaciones.
¿Qué sería de nosotros sin las sensaciones?

Por ellas, por las sensaciones, elegí el título de este post. Turquía ha deparado muchas sensaciones. Tanto la bulliciosa Estambul repleta de turistas, de timadores, de sitios y monumentos o de lugares memorables como los más lejanos lugares en la Capadocia, en la costa del Mediterraneo, en la del Egeo...en Efeso.

Cuando me siento a escribir relatos como este se me hace cuesta arriba describir todos y cada uno de los lugares y sus sensaciones. Es como una ola de 12 metros que está a punto de caer encima de mí. No sé por dónde empezar sin sentirme zarandeado por imágenes y recuerdos.

Por eso prefiero quedarme con unos precisos "shots". Quizás no los más relevantes o los más bonitos. Pero sí, los más románticos, en el sentido más literario de la palabra.

Atrás quedan pues el puente del Galata repleto de pescadores, olor inmundo de maiz y puestos de refritos, las cuestas por la ciudad vieja, el barrio de la Pera; atrás quedan los rincones del Bósforo, la brisa del mar entre el Mármara y el Mar Negro; atrás quedan las impresonantes fotos de las cisternas, de Santa Sofía, la bulliciosa ciudad que te empuja a pedir a gritos un paréntesis en la vida del turista que se pierde por el gran bazar para descansar en un Haman (para los que me conoceis algo más, ya sabéis que es una pequeña debilidad)

Atrás quedan tantos y tantos sitios en la costa, testigos silenciosos de nuestra pasada historia, griega, romana, persa...Pergamo, Pumalake, Troya, las Cuevas del Cielo y del Infiero y por supuesto Efeso.

Me quedaré, una vez más, con ese paseo al atardecer por las ruinas de Efeso, punto de cambio, de reencuetro del pasado con el futuro, de reflexión, donde se tejió nuestra propia conjura, como arte constructora de nuestro futuro, como pitonisa con pelos de serpiete y mirada cauterizadora.
Me quedaré con los caminos silenciosos por las montañas de la Capadocia, donde los ojos silenciosos excavados en la piedra nos observan y nos retan con los silencios a entrar en su oscuridad, en rincones perdidos y no atendidos. Me quedaré con los cafés de Goreme, con las gentes que nos miran curiosas al entrar en Hackibectas, con un paseo en tractor en un pueblo perdido en medio del Valle de Ihlara.
Me quedaré, en suma, con recuerdos y fotos. Y, por supuesto, con la resaca.

23 de Agosto. El tiempo vuelve a contar.

jueves, julio 31, 2008

Un salvaje en la ciudad

Sí, ya lo sé, faltan días, faltan cuentos, faltan historias, faltan noticias, faltan segundos, faltan instantes, faltan sensaciones...
Pero el tiempo se me escapa y no tengo tiempo de ponerlo todo aquí. No tengo tiempo de relatar algunas peripecias por esa ciudad, Panamá, que se despierta perezosa al club de los rascacielos mientras su tráfico infernal satura sus calles entre ruinas escondidas de fortalezas españolas, caminos arrebatados a la selva, bien en forma de obras únicas de ingeniería, llámese el canal, bien en forma de carreteras que surcan los bordes del lago.

Personalmente prefiero quedarme con la costa Caribe, con la desidia de un luar olvidado por el tiemo que juega a esconderse de los turistas, allá donde Henry Morgan se volvíó dolor de cabeza de los validos españoles.

Me quedo con ella porque aquí la selva empieza a recobrar su terreno poco a poco aunque no sabé la realidad que antes o después se vendrá sobre ella.

Pero mientras aquello no pase, simplemente una foto.



Enjoy