lunes, febrero 09, 2009

Qué difícil

La mente necesita ciertas drogas que le inspiren tranquilidad. No me entendáis mal. Ya sabéis de qué drogas hablo. De esas intangibles que nos dan los momentos, las personas, esas que se reflejan en sensaciones.
Es cierto que a veces las drogas no son suficientes. O quizás resulta que nos acostumbramos a ellas y pierden su efecto. O simplemente tenemos el dudoso placer de tener mentes tan inquietas que necesitan cada vez dosis más fuertes, también dosis nuevas.

Cuando uno no tiene su dosis la mente se agita; El cuerpo se tensa; La piel pica; Los nervios extreman su sensibilidad. Acabamos viéndonos en un rincón jugando con las espinas de una rosa que encontráramos por casualidad.



Supongo que así son las cosas a veces. Porque hay un momento en el que jugar con espinas se torna aburrido. Y salir a la calle da pereza porque hace frío. Y escuchar la música no aporta nada nuevo, ni siquiera sensaciones.
Es la desidia.

Siendo honesto no sé bien como se llega hasta ahí. Pero no hay nada peor que estar de vuelta de todo. Porque se pierde la ilusión por las cosas nuevas. Se pierde todo y se tiene nada.

Por eso es importante estar atentos.
Porque ante cualquier sospecha de desidia no hay más que ser fiel a la máxima, casi un principio:
"CARPE DIEM"

Y es que el tiempo no nos lo devuelve nadie.
No podemos dejar que nadie nos lo robe.

A veces es necesario decirnos a nosotros mismos estas cosas para luego escucharnos con atención. Que son tantos los momentos en los que nos movemos con nuestras máscaras sociales que llegamos a creernoslas. Y dejamos de ser nosotros mismos.

6 comentarios:

Always Candy dijo...

Creo que esa droga llamada "autoestima" es algo a lo que no estamos acostumbrados muchos,... lo realmente triste es -como he visto- sustituir esa carencia con otras sustancias,...

Besos!!

Evan dijo...

Me parece que muy en el fondo, a pesar de llevar una máscara de por vida, siempre sabemos lo que somos.

Un beso!

Fanmakimaki ファンマキマキ dijo...

A ver si lo entendí. Vivir requiere de novedades. Pero vivir hace que las novedades se vuelvan repetitivas. So, necesitamos más novedades para no estar de vuelta.

So, hay que intentar aprender y no aborregarse.

so, hay que explorar y no aborregarse.

so, hay que no aborregarse.

Es asi?

bahhia dijo...

Hay que reconectar con uno mismo cuando eso sucede. En cualquier caso, no siempre los días son de vino y rosas. Los otros, no nos gustan, pero forman parte de nosotros.

bss.

Bosco dijo...

Acojonante, has descrito mis últimos cuatro dias.
Me quedo con lo de creerse las máscaras sociales, ese es el principio de negarse a ser feliz.
Cuanto tenemos que aprender , coño, cuanto.....

Bosco dijo...

Es así! ;-)