martes, julio 14, 2009

Conquistando la luna

Un par de días más y hará 40 años que uno de los cohetes Saturno de Von Braum despegó de este planeta en dirección a la Luna para aterrizar allí 4 días después.
Una gran hazaña que vista en retrospectiva fue el resultado del esfuerzo, las ganas, la ilusión y la temeridad.
Los años posteriores demostraron que aún nos faltaba mucho para ser capaces de andar por el espacio como Pedro por su casa. Las misiones ostentosas de la NASA se convirtieron en proyectos de menor presupuesto, mayor cabeza y, en muchos casos, mejores resultados desde el punto de vista científico.

Pero como dijo el viejo Neil Armstrong, un pequeño paso para el hombre...

http://es.wikipedia.org/wiki/Apolo_11

La ilusión todo lo puede. Y detrás siempre están, como no, los medios, la planificación, el esfuerzo...
Sin embargo, sin la ilusión no hay nada.
Ya lo dice el refrán "The person who says it cannot be done should not interrupt the person doing it"

No podía dejar pasar la oportunidad de este post para mencionar aquel hecho histórico. A pesar del tiempo que ha pasado y del poco tiempo que ahora le puedo dedicar mi memoria no olvida, gracias a Dios, tantos buenos momentos a la luz de las estrellas. Pero no penséis mal. Hablo de recuerdos de veranos en épocas de estudiante en las que el telescopio, los choricillos y la buena compañía alargaban las noches. Luego vendrían el ordenador de seguimiento, los motores, las lentes más pontentes, los cursos, etc, etc...pero prefiero quedarme con la imagen de Yebes, de los parejes alejados de la contaminación lumínica de las ciudades y con aquellas fotos de la noche, de la buena compañía, como siempre, de las risas. Por eso no podía dejar de hacer una mención especial a una misión que, después de todo, 8 días después de despegar volvió a la Tierra.




Pero aquello, independientemente de lo rico o pobre del resultado fue un símbolo. Fue el símbolo del "querer es poder"
El resultado del esfuerzo y la ilusión.

Y en eso quiero detenerme más. Porque en esta vida nada hay mejor que la ilusión.

Es difícil describir la ilusión. Muy difícil. Es difícil sentirla; pero cuando llega, cuando las cosas se viven asi, intensamente, entonces ¿qué más da poder o no describirla?
Lo bueno es que todos la vivimos alguna vez. Sin saber muy bien como empezó.
Y es que no hacen falta grandes cosas para ilusionarse. Si bien la ilusión es la fuente de cosas grandes.

Después del apoteósico post anterior, algo derrotista y fruto del cansanción, este es mucho más apoteósico. Y lo es porque habla en positivo de que por fin llegó el verano.
Por fin, este fin de semana pasado, sin saber como ni por qué, el verano llegó. Si, porque no siempre el verano llega cuando la temperatura es la que tiene que ser.
A veces nos embebemos en las obligaciones y los horarios y el tiempo se va. Y un día te das cuenta de que "la oportunidad se fue"

Por eso, a pesar de las circunstancias, esta pasada semana decidí retar a los horarios y salir antes de una reunión para tomar un avión, regresar a tiempo a Madrid y apurando kilómetros, llegar al festival de teatro de Almagro, un clásico anual al que no podía faltar.
La adrenalina trae consigo mucha ilusión siempre. La duda de si llegaré a tiempo hasta el último momento y, finalmente, apagar el móvil, el portátil, los correos, apagarlo todo para darme a los placeres de la vida.
Sol (como ninguno el de las tierras castellanas), el Patio de Fucares (un viejo conocido), una obra que un año más rompe moldes con su estilo provocador, guiados como estamos por el atrevimiento de nuestro guía en estos menesteres, comida, marcha, mojitos, cena...tantas cosas...
El caso es que el tiempo se paró y la ilusión volvió con una actividad ya consolidada pero que gusta, que es atrevida y que sirve para cambiar los aires.
La comida en Valdepeñas sorprendió además con un local extremadamente bueno, con su reservado, su vino afrutado, su comida, sus postres...
Lo cierto es que me la compañía ayudó mucho, muchísimo. Porque renovó un viaje que es más que ir al teatro, es todo un evento, porque detrás de él hay ilusión.

Ahora vuelvo a trabajar pero con otra percepción. Porque ya es verano. Así que, a disfrutarlo. La playa a la vuelta de la esquina. Que ya despertaremos en Septiembre.

6 comentarios:

Bosco dijo...

Ilusión compartida, querido amigo. Necesitamos este verano para renovarnos y renovar nuestros votos en la misma, pero a mi me queda una buena reserva desde hace unos dias.
Y como dices tu ya despertaremos ya.

Fanmakimaki ファンマキマキ dijo...

todavía no han arreglado la plaza, joder, en marzo ya estaba en obras!!

bahhia dijo...

Me encanta saber que llegaste a tiempo a tu cita anual con Almagro, llena de historias diversas siempre.

Y sí, sin la ilusión, no hay nada. La ilusión es el motor, la ilusión es creadora.

Un abrazo muy veraniego :-)))

bahhia dijo...

Por cierto, me parece a mi que ninguno de los dos Boscos necesitáis despertar ...

Elia dijo...

Me alegra que llegara el verano...pero no dejes que el resto de estaciones sean menos.

Encontré esta frase en una película y creo que es cierta

"Si te das por vencido en invierno,
te habrás perdido la primavera, el verano y el otoño"

Por cierto, que yo también tengo una cita cada año con el teatro, pero en mi caso es Mérida y su festival clásico.

Sonrie como si todos los días fueran viernes

Superflicka dijo...

¡Qué envidia lo de Almagro! Otro año más me lo he perdido.

Me ha gustado lo que dices sobre la ilusión: yo vivo de ilusión, y vivo bien :)