lunes, junio 01, 2009

Primavera

Si algo me gusta de una noche cualquiera de primavera, aunque sea de domingo, es que con el coche por la carretera vacía y con las ventanillas abiertas la música te permite volar por encima de la calzada, flotar en el espacio infinito y disfrutar del momento en el que el tiempo se detiene drogado por el aroma de las flores de azahar.

El resto da igual, independientemente de que el lunes haya que tomar de nuevo un avión o que no encuentre tiempo para montar en bicicleta.



4 comentarios:

Evan dijo...

También me ha pasado eso volar mirando el fuego en invierno y escuchando música suavecita...

Lindos momentos, no?

Un beso!

Fanmakimaki ファンマキマキ dijo...

idem, cambiando verano por primavera.

Abejitas dijo...

Que tendrán esas noches de domingo que aunque avecinen el lunes, siempre nos gustan.

Besitos de miel

Ex Traño dijo...

pues en moto aún es mas intensa!!

CARPE DIEM !!!

saludos